Rodrigo Santoro deslumbra como Hector Escatón en Westworld, el éxito de HBO basado en le película de Michael Crichton, que cautivó a los críticos y al público que la señala como una posible sucesora de Game of Thrones. La serie de ciencia ficción que ya tiene confirmada su tercera temporada transcurre en el futuro, cuestiona los límites de la tecnología y la posibilidad de rebelarse al destino establecido.

En el marco de su visita a la Comic-Con el actor conversó con Teleshow y a pesar de su apretada agenda disfruto de Buenos Aires: "Me gusta caminar por la ciudad. Fui a ver una obra de teatro de mi amiga Maricel Álvarez en el Teatro Cervantes, a cenar y a comer el dulce de leche que me encanta". La falta de tiempo no le permitió en esta oportunidad ver algún partido de polo, pero es algo que cada vez que visita el país intenta hacer. Fue en parte su pasión por los caballos lo que lo sedujo de la serie ambientada en el lejano oeste, que tuvo en su primera temporada un promedio de 13,2 millones de espectadores por episodio y recibió 22 nominaciones a los premios Emmy.

Rodrigo Santoro
Rodrigo Santoro

"Estoy aquí sentadito esperando la invitación de los grandes directores que tienen" dice el brasilero que triunfa en Hollywood y que ya trabajó con Pablo Trapero en Leonera. Hoy le gustaría que Lucrecia Martel, Santiago Mitre o Juan José Campanella lo convoquen y se declara admirador del cine argentino.

—Si hablamos sobre el fenómeno de Westworld más allá de la ciencia ficción y de cada historia, hay algo que tiene que ver con la identidad, con el destino y con rebelarse a eso.

—Claro. Esta serie tiene tantas capas que me confunde mucho a veces. Me hago un montón de preguntas todo el tiempo desde que empecé a trabajar. Naturalmente me involucré mucho con el tema de la tecnología, la inteligencia artificial y las TED talks, los libros. A veces me ponen loco con las teorías, los fans, tienen teorías increíbles. Hay algunas que tienen mucho sentido. Me divierto con todo eso naturalmente.

—Hay una discusión constante de si la tecnología se puede volver en nuestra contra, tal vez ya está sucediendo en algunos aspectos.

—Esto ya está, esto ya no es una teoría, esto es realidad. Está pasando. No en contra pero quién está controlando a quién. Creamos la máquina que es increíble, las cositas que tenemos en la mano, en los bolsillos.

—Venimos de un escándalo importantísimo mundial vinculado al uso de la información en las redes sociales, ¿quién manda?

—Quién está controlando a quién. Es una discusión profunda pero súper importante y por eso me encanta la serie porque realmente posibilita reflexionar muchos temas que me encantan. Una de las razones sino la principal del éxito de la serie es esa.

Rodrigo Santoro en la premiere de “Ben-Hur” – Red Carpet (AFP)
Rodrigo Santoro en la premiere de “Ben-Hur” – Red Carpet (AFP)

—Cómo hiciste con el manejo de armas, porque no es algo que te guste en particular.

—No, nunca había manejado.

—¿Con ningún personaje?

—Sí, pero una escena, dos escenas. Pero así como cowboy es la primera vez. Fue divertido por una parte como un niño jugando con un juguete pero no es un juguete, es un arma. Y la verdad que no me gusta. No tengo ninguna familiaridad con este tema. Pero lo que me gustó sí son los caballos. Esto me encanta. He crecido con eso, por eso me encanta el polo, y cuando empecé a leer que el caballo, el cowboy, el niño que vive dentro de mí dijo: "Guau, vamos a jugar".

—¿De no ser actor podrías haber sido jugador de polo?

—No sé, quizás. He crecido con eso. Mi abuelo tenía una hacienda y no en nuestra hacienda pero en las otras vi muchos partidos de polo. Hay muchos jugadores brasileños que son muy buenos que están por ahí y que incluso están en la misma zona donde mi abuelo tenía esta hacienda.

Rodrigo Santoro en la Comic Con
Rodrigo Santoro en la Comic Con

—¿Hay una presión por ser al ser un latino que trasciende mundialmente, que puede romper las fronteras e instalarse en el cine comercial de Hollywood?

—Te voy a decir la verdad, yo no he salido de Brasil con una mochila, con la idea en la cabeza. El sueño puede ser que estuviera ahí en el inconsciente, seguramente, claro, trabajar en una serie como Westworld. Si hace diez años me hubieran preguntado: ¿Te gustaría hacer esta serie? Claro que la respuesta es sí. Pero no lo pensé, no lo planeé de esta manera. Lo que hago siempre hasta hoy, es que cada proyecto es una historia, cada personaje es una historia, y mi energía está concentrada en lo que estoy haciendo. Busco hacerlo lo mejor posible en lo que tengo. No voy planeando cómo llegar. No pensaba en construir una carrera en Hollywood, fue una consecuencia de películas brasileñas, incluso la que hice con Héctor Babenco, Carandirú, fue para el Festival de Cannes, y desde ahí empecé a conocer gente del cine mundial. Poco a poco fue pasando. Claro que yo tuve mi parte que fue una inversión de tiempo, de energía, de todo eso.

—¿Hay un prejuicio con los latinos?

Prejuicios hay en todos lados y en todos los sentidos, no con los latinos específicamente. Estamos viviendo un tiempo muy interesante, la inclusión de las minorías, del Time´s Up y todas esas cosas. Claro que podríamos tener mucho más espacio, no solo los latinos, los asiáticos, los sudafricanos también, todos. La distribución podría ser más equilibrada. Está un poquito mejor que hace 10 años cuando hice mi primer trabajo en Hollywood. Pero podemos mejorar mucho. Falta, Pero estamos caminando.

—Están colaborando las plataformas digitales en este sentido.

—La globalización, es el reflejo. El público está en todo el mundo. Con el digital, con internet estamos hablando para todo el mundo. Entonces es perfectamente posible que una serie española, una serie danesa, una serie brasilera, una serie argentina, o película, tenga éxito y hable con gente de todos lados. Ésta es la posibilidad de internet, es lo lindo de todo eso, la belleza es esa.

—¿Cuándo venís a trabajar a la Argentina?

—Cuando me inviten. Es un poco directo pero… Con una invitación interesante y que tenga sentido para el proyecto, para mí, claro que estoy siempre abierto a los proyectos interesantes. Y lo digo con sinceridad, los guionistas argentinos especialmente son conocidos en todo el mundo. Soy un admirador verdadero del cine argentino.

—¿Cómo sigue tu año?

—Sigue gracias a Dios con un montón de cosas. Estoy justo en el momento de ver para qué lado ir. El cine ahora porque estoy en la serie, no estoy buscando series, estoy buscando naturalmente más el cine, una obra de teatro también que puede pasar. No creo que sea ahora, el próximo año. Estoy estudiando y viendo qué hacer.

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