Cuesta creer que en el seno de una familia que es sinónimo de música le hayan sugerido que siguiera alguna carrera porque "los músicos se cag… de hambre".

Sin embargo, la experiencia de Daniel Pipi Piazzolla como estudiante de marketing en la facultad duró apenas un día, lo suficiente para darse cuenta que eso no era lo suyo y que tenía que seguir su vocación, esa que abrazó cuando era un niño de apenas seis años y empezó a tocar el piano.

"Imaginate, yo soy nieto de Piazzolla y mi familia estaba en contra de que haga música, una locura", recordó entre risas el líder de Escalandrum, la banda que comparte con Mariano Sívori, Martín Pantyrer, Nicolás Guerschberg, Damián Fogiel y Gustavo Musso, y que conjuga el jazz con ritmos folclóricos propios de nuestro país, entre los que, por supuesto, no escapan los tangos de su abuelo.

"Con Escalandrum queríamos hacer nuestra música y listo. Hasta que una vez, estando de vacaciones, sentí que la música de mi abuelo todo el mundo la hacía igual que él, y que yo tenía muchas ideas para aportar y hacerlo diferente", recordó.

"Entonces, un día decidimos hacerlo, pero completamente diferente. Sin faltarle el respeto a la obra, pero con improvisaciones, sin bandoneón, con otra instrumentación. Que era algo que a mi abuelo le encantaba, como que interpreten su música los rockeros, los jazzeros, de otra manera. A él creo que le daba mucha bronca cuando la tocaban igual que él. Esto se dio a los diez años del grupo, y la verdad que fue muy bien aceptado", agregó al respecto.

"Escalandrum es un grupo que este año va a cumplir 20 años, que nació de un grupo de amigos que en el año '99 cada uno tocaba por su lado hasta que un día yo decidí armar un grupo, porque todos teníamos mucha llegada musical", narró sobre la historia de la agrupación.

"La idea era hacer la música que nos gustaba, y se dio por casualidad y por distintas situaciones que lo que nos gustó siempre a todos es el jazz, y a partir del año 2001 lo empezamos a mezclar con ritmos argentinos", explicó a propósito de la formación musical que esta noche se presenta en Circe (Av Córdoba 4335) anticipando el material del disco que grabaron en octubre pasado en Abbey Road, los míticos estudios de los Beatles.

"La verdad que fue espectacular, yo tenía la expectativa alta pero no tan alta como para no ilusionarme demasiado, pero superó ampliamente las expectativas de todos. Sonaba increíble, es muy lindo grabar ahí, las posiciones son excelentes, escuchás todo perfecto, la tecnología, la calidad de audio es increíble y bueno, la magia del estudio no me lo voy a olvidar nunca más", recordó sobre la experiencia en Londres, donde le terminaron de dar forma a Estudio 2, su último trabajo discográfico, que será presentado en agosto en el Konex bajo el sello de Warner.

"El secreto de Escalandrum es que tenemos mucha motivación. Yo creo que las bandas se disuelven cuando se termina la motivación y cada uno siente distinto al otro. En Escalandrum puede suceder que cada uno sienta cosas distintas al otro, pero nos une algo que es la motivación y que el grupo siga avanzando, somos un grupo que siempre va para adelante", expresó al ser consultado sobre los secretos para llevar dos décadas juntos, para luego meterse de lleno en su historia personal y familiar a partir de ser el nieto de uno de los más grandes artistas que ha dado nuestro país a lo largo de su historia.

"Mi abuelo me dejó todo, mucho cariño, siempre que él estaba acá en Argentina me llevaba a los conciertos que daba, siempre me tuvo en cuenta, me regaló mi primera batería. Él me recomendó que estudie con los mejores maestros, que escuche mucho jazz, y me llevó, con 11 años, a ese concierto mítico el año '83 en el Teatro Colón que según él, y en una dedicatoria que me hizo, fue el día que él triunfó acá", comentó, para luego referirse a si le había significado un peso extra en su vida el hecho de llevar el apellido Piazzolla.

"No, re bien, con mucho orgullo. Siempre la gente se te acerca con buena onda, así que la verdad que fue fácil. Es un apellido lindo, prestigioso, un tipo que hizo las cosas bien, entonces te da orgullo. Si mi abuelo hubiese sido un tránsfuga hubiera sido otra la situación, pero la verdad que siempre lo mejor, me gustaba cuando me preguntaban quién era", confesó quien además de la música es un apasionado del fútbol, a tal punto que compuso La Gallardeta-"un solo de batería inspirado en el estilo de juego de Marcelo Gallardo"- y cada vez que los shows y las giras se lo permiten va al Monumental a alentar a su querido River.

Consultado por alguna anécdota a partir de su apellido ilustre, el músico contó que "una vez estuve en Rusia y me contaron que en los jardines de infantes se canta Libertango". "Eso para que veas las cosas que ves en el mundo, la verdad que es fuerte. O que te paren en un control de pasaporte y te pregunten en alemán y se vuelvan locos y te pidan una foto", agregó sobre las reacciones a nivel mundial a partir de una palabra que genera tanta pasión y fanatismo por la Argentina como pueden ser Maradona o Messi.

"Este domingo nos presentamos en Circe, el 20 de abril hacemos lo de Bach y Vivaldi en el Konex y después tenemos un mes de gira por Latinoamérica en junio/julio, justo la época del mundial. Luego en agosto presentamos nuestro nuevo disco, en septiembre voy a hacer 'El curador de experiencia Piazzolla', que es un festival de una semana en el Konex dedicado a la música de mi abuelo, y en octubre tenemos gira por Europa", concluyó acerca de la apretada agenda que tienen de acá a fin de año.

Continuando, en definitiva, ese sendero que le marcó su abuelo desde siempre, pero especialmente aquél día que decidió "colgar" definitivamente los libros para dedicarse de lleno a lo único que siempre quiso y que mejor sabe: hacer música.

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