Esta noche llegan los Latin Grammy Acoustic Sessions a la Argentina de la mano de Carlos Vives y Soledad. Teleshow habló en exclusiva con Gabriel Abaroa Presidente y CEO de la Academia latina de grabación desde el año 2003. Además es miembro fundador desde 1998 y parte activa de la industria musical desde sus 15 años.

"Empezamos primero en los Estados Unidos, después nos fuimos a México y Colombia, y ahora ya nos estamos expandiendo y llegando a la Argentina. Es un paso muy importante porque representa la internacionalización de éste concepto" dice en referencia a las sesiones acústicas que se vivirán hoy en la Usina del Arte y buscan crear una experiencia de contacto personal con el artista que gracias a un ritmo más relajado puede conversar con el público sobre cómo estaba cuando grababa la canción. "Le da un significado muy especial y se establece un diálogo que es muy interesante para todos" Agrega sobre el formato que buscan trasladar a España, Portugal y Chile.

Gabriel Abaroa junto Andres Calamaro y su Grammy Latino
Gabriel Abaroa junto Andres Calamaro y su Grammy Latino

—En Ciudad de México tocó Luis Fonsi, acá Carlos Vives ¿qué se puede saber de lo que viene después?

—Vamos caso por caso y te diría que cada uno de ellos es una experiencia diferente. Hemos tenido lo mismo a una Gloria Trevi en Dallas que a un Camila que estaba pronosticado para poder actuar en Los Ángeles hace algunos meses precisamente el día del terremoto. Mario Domm de Camila estaba tan impactado que perdió la voz. Llamamos a otro artista miembro de la Academia que es Gian Marco, de Perú, que estaba casualmente en Los Ángeles. Fue el artista invitado, y el que cerró fue Melendi y se dio una noche absolutamente mágica porque los dos trataron con muchísimo respeto. La música nos une en los momentos de dolor.

—¿Hay diferencias entre las plazas?

—Cada experiencia es nueva y fundamental. Para Buenos Aires nos tiene muy motivados el hecho de tener a Soledad, una artista a la que respetamos y admiramos desde hace muchísimos años, que nos va a recibir en casa, ella va a ser la artista invitada y a Carlos Vives. Además estos eventos tienen un propósito filantrópico. Cualquier dinero que se genere gracias al apoyo de los patrocinadores va directamente a la Fundación Cultural Latin Grammy

—¿Cómo funciona la entidad benéfica que está asociada a la Academia?

—Fue creada hace tres años con la única intención de otorgar becas a muchachos que dominen géneros iberoamericanos pero que desafortunadamente no tengan la suerte de pertenecer a una familia con la economía para ayudarlos. Los escogemos y les damos la magnífica noticia que sin que sepamos quiénes son y sin que ellos sepan quiénes somos nosotros les vamos a pagar por completo su carrera en las mejores universidades del mundo de principio a fin, les pagamos cuatro años de estudios incluyendo su habitación, su alimentación, el boleto de ida y de regreso, y desde luego todo lo que es la parte de la colegiatura. Y lo mismo les podemos pagar Juiliard School o Berkeley School of Music en Boston o el New York School of Jazz. Cerramos el círculo completo de hacer una obra artísticamente muy bella.

—¿Qué hace falta para que alguien se diferencie de ser un buen músico, una persona con muchísimo talento, y se convierta en una estrella?

—Esa parte yo no te la puedo contestar porque es una parte mágica. Hay músicos que nunca tuvieron la preparación musical y ves hasta donde han llegado con su puro instinto. Lo que sucede es que en el terreno comercial que está afuera cuando tú aplicas para entrar a una banda o a una orquesta y alguien con un currículum que viene con una formación musical académica esa persona tiene diez a uno la ventaja sobre la persona que lo único que tiene es su instinto artístico. Son cuestiones que hace que los muchachos o muchachas que vengan con formación más profesional de alguna forma le quiten el trabajo a los que no la tienen tanto. Por eso pensamos que el darles la misma plataforma hace que muchachos, que además del talento y de tener la bendición del instinto, puedan tener la formación académica que a lo mejor no la tendrían si no tuvieran poder económico.

Los Grammy Latinos son los premios más importantes de la industria de la música de habla hispana
Los Grammy Latinos son los premios más importantes de la industria de la música de habla hispana

—Llevás 20 años vinculado a los Latin Grammy ¿cómo evolucionó la música en estos años?

—Que barbaridad, lo que no sabría es cómo explicarte cómo no evolucionó (Risas). Evolucionó por partes donde yo nunca me imaginé. Obviamente internet vino a revolucionar todo, cuando escuchábamos un nuevo tema para nosotros era revolucionario. Ahora lo escuchas a los dos segundos de que salió. Antes nos teníamos que esperar a que alguien lo editara y algún DJ de la radio lo pusiera.

—¿Hay una democratización de la industria a partir de internet?

—Yo no creo que podamos hablar de una democratización de la industria, podemos hablar de una democratización de la gente que participa en ella. De una democratización de la música, no de la industria. Hoy en día nadie puede evitar que tu música sea conocida, nadie puede evitar que un muchacho coreano se convierta de repente en el máximo hit maker hace diez años. No me acuerdo cómo se llamaba la canción.

—El Gangnan style.

Gangnan style, imaginate nada más ¿cuándo hubiéramos tenido acceso a eso si no lo hubiera editado una compañía de discos, si no lo hubiera impulsado? Hoy en día las redes sociales son incontrolables. Lo que es bueno, lo que es pegajoso, lo que es exitoso va a encontrar caminos y no puede haber mayor democracia que eso.

—El último ejemplo es Despacito

—Sí, Despacito es un ejemplo de una cuestión viral en donde afortunadamente tanto el artista como su compañía de discos pudieron aprovecharla. Hay quien ni la ve pasar, cuando tratan de reaccionar ya se fue la oportunidad. Pero la democratización existe.

—¿No hay una receta para que un tema funcione así?

—No hay secretos, porque si no ahorita Luis Fonsi y Daddy Yankee tendrían el siguiente en línea más fuerte que el primero. Es una mezcla de todo, son cuestiones mágicas. Las fórmulas son muy difíciles de repetir y ahí es donde este negocio te permite la oportunidad de innovar y de aprender todos los días.

Diego Torres junto a Rachel Platten
Diego Torres junto a Rachel Platten

—En Brasil está Anitta por ejemplo

—Anitta está teniendo un éxito fabuloso en Brasil, tiene muchos años teniendo éxito en Brasil. Lo que pasa es que no se habla hace tanto tiempo de Anitta simplemente porque es una artista brasileña que ha estado muy cerrada al mercado brasileño. Anitta empieza a abrir las puertas cuando empieza a grabar con Maluma. Pero eso no quiere decir que Luciano Pereyra no tenga la oportunidad de conocerla y de grabar con ella. Creo que hoy en día los artistas tienen la oportunidad entre ellos de grabar con quien quieran, nada más hay que salir.

—¿Cómo es vista la música y los artistas argentinos internacionalmente?

Con un respeto, un gran cariño, pero muy lejos. Te pongo un ejemplo: Los Fabulosos Cadillacs son muy respetados, son considerados unos íconos a nivel regional, vinieron, hicieron semanas de promoción y los hombres se convirtieron nuevamente en los reyes de lo que siempre han sido. Pero si no vienen la gente no se acuerda. Vinieron, inclusive los tuvimos en los Latin Grammy y se robaron el show, fue espectacular. Diego Torres, Fito Páez, Soledad, el mismo Luciano, por darte algunos ejemplos, son artistas que tienen un gran perfil, son conocidos. Y te estoy mencionando a cinco nada más ahorita en forma casual.

—Charly se presentó nuevamente y de sorpresa hace dos semanas en Argentina, y fue espectacular, se agotaron las entradas en veinte minutos.

—No me sorprende, Charly es otro que cuando viene acá es un fenómeno. Y lo único que sucede es que los artistas tienen que salir. Los artistas tienen tanto mercado en sus países de origen que de repente se olvidan que el resto del mundo los idolatra. Ahora, Colombia está haciendo exactamente al revés y por eso hoy por hoy los artistas que más impacto tienen a nivel internacional son los colombianos, Shakira, J Balvin, Juanse, el propio Carlos Vives.

—Un ejemplo interesante es Serrat, que con la trayectoria que tiene está comenzando una gira de catorce meses. No se queda quieto.

—Sin duda. Y él siempre es el principal promotor en la región. Y si hay paises donde Serrat está afincado pero de raíz son Argentina, Chile y México que son tres países en donde el hombre llega y es local.

—Pensaba en un fenómeno como el de Lali Espósito, que hoy ya es indiscutido en la Argentina pero en su momento nos sorprendió, la conocíamos como actriz.

—Me pasa lo mismo, son fenómenos que llegan y tienes que aprender de ellos rapidísimo porque no estabas preparado.

Los Fabulososo Cadillacs con su premio Grammy Latino
Los Fabulososo Cadillacs con su premio Grammy Latino

—No hay un termómetro para entender hacia dónde va a ir la industria de la música. El reggaetón los sorprendió.

—Si lo tuviera yo sería el hombre más rico de la industria musical. Hay fenómenos que no sabes ni por dónde ir ni por dónde se dan y hay otros fenómenos que pasan exactamente al revés ¿tú recuerdas a Bebe, la cantante medio aflamencada?

—Sí claro.

—Bebe no estaba reventando en España cuando ya había reventado en este lado del Atlántico, le estaba yendo muy bien, y de repente decidió que su carrera iba demasiado rápida y decidió retirarse durante dos o tres años. Es un negocio de pasión, sentimientos y de seres humanos.

—El Latin Grammy es el premio que todo artista quiere ¿qué es capaz de hacer un músico por ganarlo? Conocemos el lobby en Hollywood con las películas y los Oscar ¿qué hacen por ganarse un Grammy?

—Te cuento cuál es la diferencia, inclusive entre el Grammy Latino y el Grammy americano, si tú estuviste en Hollywood te tocó ver cómo los estudios de grabación son los que envían las películas y mucho material de merchandising. Ellos tienen acceso, incluso publican páginas completas en Hollywood Reporter, en Variety, acerca de las películas. Le meten muchísimo a las entrevistas que les hacen a los artistas precisamente durante la época de votación. Igual pasa en los Grammy, los Grammy pueden los grandes estudios, los grandes sellos, la revista Billboard que es la especializada poner páginas completas que dicen: "Para su consideración, vote por Taylor Swift, por el álbum tal, tal, tal" o "Por Bruno Mars", etcétera, etcétera.

—¿Cómo es la diferencia con los Grammy Latinos?

—Nosotros no lo permitimos y no lo autorizamos. Primero no compartimos nuestra base de datos con nadie. Nadie sabe quién es miembro y quién no es miembro. Intuyen quién puede ser miembro y con base en eso pueden tener acercamientos. Entonces esos miembros nos reportan que se le acercó X, Y o Z, manager de tu sello discográfico, y eso puede ser causa suficiente para descalificar al producto.

—¿Ha pasado?

—Sí pero además la mayoría de las veces es por desconocimiento. Este es un proceso en el que tenemos que estar educando a la gente constantemente porque evidentemente hay una ansiedad por ganar un trofeo que tiene un impacto a nivel mundial.

Marc Anthony y Ricky Martin
Marc Anthony y Ricky Martin

—¿Cómo han logrado darle la misma importancia a géneros o expresiones artísticas que son tan disímiles siendo un premio que cubre toda Iberoamérica?

—Tratándolo de salvaguardar, tratando de darle absoluta dignidad, respetando el proceso a un ciento por ciento, cuidando el prestigio de todos los que participamos en eso esté por encima de cualquier cosa. Para mí es un gran orgullo cada vez que hacemos un evento en los Estados Unidos que nunca en la vida nos hayan llamado: "Un evento de segunda", lo llaman: "Un evento de primera" y te puedo decir que muchos somos el modelo a seguir ¿por qué? Porque le echamos muchas ganas y porque nos traemos lo mejor de lo mejor.

—¿Te has encontrado con grandes divismos de las figuras?

—No. Sí llega a existir, rápidamente les explicamos que nosotros no vamos por ahí y los artistas o sus equipos de managment lo entienden de inmediato. Y es simpático pero nunca nos pasa con los grandes, nos pasa con gente sin experiencia.

—Con los que están arrancando.

—Sí. En ese momento entienden que estas son ligas mayores y que esta es una organización de todos. Porque la Academia es una entidad sin fines de lucro que no tiene dueños. Esta es una entidad de forma absolutamente transparente, si la gente quiere saber cuánto ganamos, cuánto gastamos, cómo lo hacemos, se mete a la red, todas nuestras cifras tienen que estar publicadas. Alguien puede llegar a pensar que el día de mañana los Grammy se lo reparten entre compañías discográficas no, es de todos. Es lo mismo un autor que un compositor, que un ingeniero de grabación, que un arreglista, un intérprete. Y lo mismo es el intérprete más jovencito que el más viejo que un muchacho o muchacha que nadie conoce. Todos somos dueños de la organización y nadie es dueño de nada.