Historia repetida: con el Ogro Fabbiani, Amalia Granata ya había pasado una situación similar

La infidelidad de Leo Squarzon en medio de su embarazo no es algo nuevo para la periodista, tristemente. En 2007 le ocurrió lo mismo con el futbolista cuando esperaba a Uma, ¡estando en Rumania y con una amiga suya!

Aquello de tropezar dos veces con la misma piedra se cumple a la perfección en el caso de Amalia Granata, ya que el escándalo de estas horas –su novio, Leonardo Squarzon, la engañó estando embarazada– registra un antecedente en su vida personal. Ocurrió nueve años atrás. ¡Y las semejanzas son asombrosas!

Así como todo sucedió demasiado rápido con el exesposo de Soledad Solaro, con aquel viaje a Miami luego de conocerse vía WhatsApp, Amalia conoció a Cristian Fabbiani en Sunset. Los presentó Nino Dolce, excompañero de la rosarina en Gran Hermano Famosos. El futbolista -por entonces en Lanús– ya tenía acordada su transferencia a un club europeo. Y apenas días después de ese flechazo en la disco de Olivos, Granata se mudó a la tierra de Drácula: dejó todo para irse a Rumania a convivir con el Ogro.

Granata y Fabbiani, casi diez años atrás, cuando habían apostado al amor (fotos: revista Semanario y CFR Cluj, de Rumania).
Granata y Fabbiani, casi diez años atrás, cuando habían apostado al amor (fotos: revista Semanario y CFR Cluj, de Rumania).

Las primeros semanas fueron un idilio. Sí, como con Squarzon. Y a los pocos meses Amalia quedó embarazada. Sí, como con Squarzon… Hasta que Amalia descubrió que Fabbiani la engañaba. Sí, como… ¡ya está, para qué repetirlo! Una diferencia no menor: la tercera en discordia habría sido una amiga de Granata, quien había viajado al Viejo Continente para que la modelo no se sintiera tan sola. Acto seguido, la modelo armó las valijas y regresó a la Argentina.

Fabbiani la seguía rompiendo en el CFR Cluj rumano -cuando quería, ¡jugaba muy bien el Ogro!-, mientras Amalia vivía los tramos finales de su embarazo en Rosario, acompañada por su familia y sus amigos. Pero aún así, a la distancia, se reconciliaron, apostando nuevamente a la relación. Sí, sí, como Leo… ¡y ya lo sabemos todos!

(A partir de aquí el cierre de la historia anterior, mientras la otra -la actual- todavía debe escribirse). Esa belleza a la que Granata bautizó Uma se asomó al mundo en abril de 2008. Fabbiani la conoció unos días después. Los tres llegaron a compartir un departamento de Puerto Madero, pero la familia unida no prosperó. Y a los meses se separaron. La periodista inició otra lucha sobre la manutención de Uma que sigue hasta el día de hoy. Pero ese es todo un capítulo aparte.

Así las cosas, lo que Amalia debió padecer con el Ogro mucho se asemeja a su presente, casi como una película que -años más tarde- tiene su remake. Ahora bien, ¿el final también será similar? Pronto se sabrá. La secuela se está filmando. Y como sucede con las ficciones, cualquier parecido con la realidad es… ¡sí, sí, basta!