Rams: la historia de dos hermanos y ocho ovejas se desarrolla en un remoto valle de Islandia, allí dos hermanos que no se hablan desde hace más de cuarenta años deberán unir fuerzas para salvar su bien más preciado: su rebaño de ovejas. Una curiosa obra proveniente de Islandia, que combina drama y comedia en un ámbito rural, de tono naturalista, en el seno de una familia rota. Visualmente imponente, con un desarrollo lento pero firme que retrata el encuentro de dos hermanos que son "el agua y el aceite" y que desemboca en un final que es pura emoción.

¡No renuncio! cuenta la historia de Checco, un empleado estatal que cae en desgracia y debe hacer frente al acoso de sus empleadores que quieren echarlo. El hombre hará lo que sea para conservar su puesto laboral, incluso aceptar un puesto en el Polo Norte para enfrentar el ataque de osos polares. Sátira italiana hecha y derecha, una comedia que se vale del grotesco para generar momentos de diversión pura. Los clichés de los funcionarios públicos son retratados con maestría por el director Gennaro Nunziante que se vale de un comediante enorme y súper histriónico como Checco Zalone, para cargarse la trama al hombro y llevarla a buen puerto.
Hilarante, buena fusión entre humor clásico y ritmo de sitcom.

Sangre de mi sangre nos sitúa en un monasterio en el norte de Italia en el siglo XVII. Allí una monja acusada de brujería seduce a un joven confesor quien se niega a ceder a la ardiente tentación. La trama irá desde esa época a la actualidad en un viaje plagado de interrogantes. El veterano Marco Bellocchio es el responsable de esta laberíntica pero atrapante cinta ambientada en dos épocas distintas, en un mismo ámbito. Un filme inquietante, misterioso, por momentos lisérgico, heredero de Umberto Eco, más cercano al cine experimental que al séptimo arte narrativo. Una experiencia fílmica sobre la corrupción, las obsesiones humanas y la religión. Cine de autor puro y duro.

Y también llega a las salas Cuando las luces se apagan, un film de horror estadounidense con María Bello y el documental nacional El Francesito.

Por Alexis Puig