Andrea Coco, managing director del delivery center de Accenture Argentina; Mariana Melbardis, directora de IT consulting en PwC Argentina; Claudia Boeri, jefa de Operaciones (COO) para el sur de América Latina en SAP y Lorena Zicker, gerenta general de Intel.
Andrea Coco, managing director del delivery center de Accenture Argentina; Mariana Melbardis, directora de IT consulting en PwC Argentina; Claudia Boeri, jefa de Operaciones (COO) para el sur de América Latina en SAP y Lorena Zicker, gerenta general de Intel.

Si bien desde hace un tiempo está instalada la temática de diversidad y la necesidad de propiciar igualdad en las condiciones laborales tanto para hombres y mujeres lo cierto es que a la hora de evaluar los números, las diferencias siguen diciendo presente.

En la Argentina, apenas entre un 20 y un 22% de mujeres se están desempeñando en puestos vinculados con la tecnología, según la agrupación Chicas en Tecnología.

En Estados Unidos, la tasa es del 25%, lo cual representa una disminución respecto de 36% que se registraba en 1991. Además, el 30% de 450 ejecutivos del mundo IT dijeron que no había mujeres en posiciones de liderazgo, tal como se destacó en un informe de Reuters.

Infobae entrevistó a cuatro mujeres que ocupan posiciones de liderazgo en ese "universo de hombres" para que opinen sobre el tema: ¿se debe atribuir las diferencias sólo al machismo? ¿cómo lograron vencer las barreras externas y autoimpuestas?

1.Romper paradigmas

"Hay una cuestión de carreras que son elegidas más por hombre que por mujeres, es más habitual que una empresa de tecnología esté liderado por alguien que haya estudiado ingeniería y estadísticamente hay más hombres ingenieros", destaca Lorena Zicker, gerenta general de Intel. Sin embargo, eso está cambiando. Cada vez son más las mujeres que optan por carreras históricamente vinculadas a los hombres, dice.

En este sentido, es fundamental que se aliente a las mujeres, y a las generaciones futuras en general, a que es cuestión de estudiar, proponerse un objetivo e ir tras él, explica.

Animarse a pensar fuera de la caja y romper paradigmas también ayuda.
"Yo soy mujer, no estudié tecnología y estoy liderando una empresa de tecnología", analiza.

Zicker es licenciada en Publicidad. Antes de ingresar a la compañía donde trabaja actualmente, se desempeñó en Ventas y Marketing para Acron, primero y AMD, después. Cuando se incorporó a Intel, antes de llegar al puesto directivo que ocupa actualmente, trabajó como gerenta de Educación y Telcos para Intel Cono Sur. Está claro que además de la capacitación académica, también vale y mucho los conocimientos que se adquieran en el ámbito laboral.

¿Hay machismo? "Probablemente. No es algo que hay sufrido en primera persona pero no puedo desconocer que en una reunión son 20 hombres y una mujer. Es algo que está cambiando pero es un hecho, tiene que ver con el mundo en general", concluye.

2.Confiar en el talento

"Pienso que hablar de minoría de mujeres es algo que arrastramos del pasado Hoy no es tan importante si la persona es hombre o mujer, lo que importa es el talento. Eso es lo que valoran hoy las empresas", asegura Claudia Boeri, ingeniera en sistemas y jefa de Operaciones (COO) para el sur de América Latina en SAP.

Boeri dice que cuando ella estudió Ingeniería en Sistemas si bien las mujeres no eran mayoría, sí eran unas cuantas. Y cree que si no hay más es porque muchas creen que la salida laboral puede ser dura, pero ella asegura que hay muchas chances para las mujeres.

Destaca que las diferencias se fueron zanjando y que esto tiene que ver con cambios que se fueron propiciando tanto desde la sociedad como desde las mismas empresas.

"En SAP Argentina el 46% de los 600 empleados somos mujeres. A nivel gerencial somos un 21%. No tantas, pero son mujeres que pasaron varios años en el desempeño laboral y luego pasan a una etapa gerencial", analiza.

¿Es buena la idea de aplicar cupos femeninos? "Pienso que no es buena idea. Las personas son libres de elegir y aquellos que quieren postularse a un puesto público o privado en una empresa puede hacerlo. Regular o poner cantidades ´obliga a´, y en realidad lo que hay que valorar es el talento sin importar el género", concluye.

3.Seguir la pasión

Mariana Melbardis es directora de IT consulting en PwC Argentina e ingeniera en Sistemas. Cuenta que si bien cuando comenzó su trayectoria universitaria las mujeres eran minoría esa proporción fue cambiando. Lo mismo sucedió en el ámbito laboral.

En este sentido destaca que es fundamental saber elegir dónde desempeñarse.

"Creo que tiene que ver mucho con la cultura de la compañía. Donde yo trabajo hay políticas que acompañan, que te permiten desarrollarte como mujeres y balancear tu carrera con tu vida personal", dice.

¿Por qué eligió dedicarse a una carrera tecnológica? "Creo que hay un tema de pasión, de gusto y de incentivo que viene innato", señala. Por otra parte, destaca que su profesión le permitió conocer gente, crecer y aprender. Es que lejos de lo que muchos imaginan, un ingeniero en sistemas no tiene que necesariamente estar solo, encerrado, mirando una pantalla.

"La tecnología no se concibe como algo individual o separado, es algo que está embebido en el marco del negocio y pasa mucho por ahí. El negocio trabaja con la tecnología embebida", concluye.

4. No autolimitarse

"Creo que a veces la mujer se discrimina a sí misma y cree que no es capaz de dedicarse a tareas que tengan con ver con codificación", destaca Andrea Coco, managing director del delivery center de Accenture Argentina.

En este sentido incentiva a que las mujeres crean en sí mismas y se animen a desarrollarse en el ámbito IT donde, según dice, hay muchas oportunidades. Las estadísticas le dan la razón: se estima que, cada año, en la Argentina quedan sin cubrir 5.000 puestos en la industria del software por falta de profesionales, según datos de la Cámara del Software y Servicios Informáticos (CESSI).

Por otro lado, dice que es necesario derribar el mito que dice que la tecnología implica estar sin interacción todo el día.

"Trabajar en tecnología es trabajar con varias personas y para personas, tratar de que la tecnología ayude al bienestar y para que el mundo trabaje y sea mejor", subraya.

¿Por qué estudió ingeniería en Sistemas? "En el secundario no tenía mucha idea que seguir, pero sabía que quería una carrera que me permitiera progresar y desafiarme a mí misma. Me gustaban las ciencias, las matemáticas, la lógica, y por eso elegí Ingeniería en Sistemas de la Información de la UTN".

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