Por Guillermo Andino y Carolina Prat

En Argentina, según el último Censo Nacional de 2010, hay 5.114.190 personas que tienen alguna limitación física permanente. La mayor parte de esa población tiene dificultad visual y representan casi el 60% del total de esa población.

Nuestro país tiene una extensa tradición solidaria en materia de formar y sostener organizaciones de ayuda a aquellos que padecen alguna afección física o mental.

Para muchos discapacitados y su familia ASAC es directamente una segunda casa
Para muchos discapacitados y su familia ASAC es directamente una segunda casa

En el caso de los disminuidos visuales el trabajo de la Asociación de Ayuda al Ciego –ASAC– fue crucial. Desde su creación misma esta institución ha sido un activo participante en la rehabilitación y capacitación de personas con discapacidad visual de todo el país y se ha convertido, también, en un centro de consulta y formación para estudiantes y profesionales.

Esta organización también es un agente activo en materia de prevención de la ceguera y es Miembro Fundador del Foro de Promoción Permanente para la Defensa y Derechos de las Personas con Discapacidad. Toda una garantía de compromiso con quienes lo necesitan.

Desde su creación misma esta institución ha sido un activo participante en la rehabilitación y capacitación de personas con discapacidad visual
Desde su creación misma esta institución ha sido un activo participante en la rehabilitación y capacitación de personas con discapacidad visual

La institución cuenta con un Centro de Día en donde las personas ciegas o con baja visión pueden asistir y realizar actividades según sus intereses y capacidades personales. Estas tareas pueden ir desde la carpintería o la cerámica hasta la educación física, artesanías o la música.

Muchas personas con visión reducida encontraron en esta entidad un refugio en donde incorporar nuevas formas de socialización y adaptación
Muchas personas con visión reducida encontraron en esta entidad un refugio en donde incorporar nuevas formas de socialización y adaptación

Es una ardua tarea sostener diariamente los objetivos que sus profesionales y voluntarios se plantean. Se trata de mantener y fomentar el desempeño activo de los afectados en la vida cotidiana y también en el contexto social en el que viven. Esto servirá tanto para favorecer la socialización como para apoyar y orientar a la familia.

Es muy importante el trabajo mancomunado que se realiza allí. El servicio que recibe una persona con discapacidad en su visión debe apuntar a mejorar su calidad de vida en todos los aspectos. Muchas personas con visión reducida encontraron en esta entidad un refugio en donde incorporar nuevas formas de socialización y adaptación. Algunos directamente aprendieron aquí cómo movilizarse, cómo realizar algunas tareas diarias.

Para muchos discapacitados y su familia ASAC es directamente una segunda casa. Allí los terapeutas y docentes deben brindar contención a todo tipo de dudas y también, por qué no, de angustias e inquietudes. Algunos hacen rehabilitación visual y comienzan a estudiar informática. Para muchos de ellos es como comenzar una vida nueva.

La institución fue fundada en 1963 por el médico oftalmólogo Francisco Elizalde. Se trata de un centro de rehabilitación que formula que los que llegan allí, primero son personas, y después ciegas o de baja visión.

ASAC atiende actualmente en su sede central un promedio de 160 personas en forma permanente. Ofrecen todo tipo de talleres y tienen también actividades al aire libre, artesanías, cerámica, cine relatado, literatura, macramé, natación, teatro, trabajo en cuero, yoga, entre otras.

La gran tarea de esta institución es tratar de optimizar la visión disponible que tienen sus miembros
La gran tarea de esta institución es tratar de optimizar la visión disponible que tienen sus miembros

Desde 2009, gracias al apoyo de otras fundaciones, abrieron las puertas de un hogar que alberga a personas desamparadas con complicaciones visuales: se trata de un hogar en donde están alojadas 30 personas que no tiene recursos para vivir solas y necesitan un lugar para dormir. ASAC les brinda a muchos de ellos capacitación y formación laboral para que puedan recuperar su trabajo y su vida.

La gran tarea de esta institución es tratar de optimizar la visión disponible que tienen sus miembros para que ésta pueda ser más eficiente y más útil dentro de sus posibilidades.

Como sucede siempre en este tipo de organizaciones integradas por profesionales y ayudantes tan solidarios y comprometidos, una parte de la gratificación es ver a las personas poner en práctica los recursos y las estrategias que ellos les han enseñado. El gran premio que suele dar la solidaridad.