Zulma Sosa y Raúl Lucero eran novios cuando descubrieron en ambos una gran vocación social. Ni siquiera pensaban en casarse o tener hijos cuando tomaron conciencia de que cientos de miles de jóvenes con discapacidad no recibían ningún tipo de estímulo. Así, a muy temprana edad decidieron hacer algo. Y eso les cambió la vida a ellos y a muchas otras personas: fundaron la Granja Andar.

"Esto empezó en 1985 con una primera colonia para personas con discapacidad. Hablar de este tema realmente era tabú en esos años", señala Raúl.

Zulma, que ya no es novia sino esposa de Raúl, refuerza la idea de su compañero de vida y de proyecto: "Cuando comenzamos el paradigma era que una persona con discapacidad no tenía ninguna posibilidad de aprender y desarrollarse. Al trabajar con ellos nos dimos cuenta de que lo único que le faltaban eran oportunidades para desplegarlas", agrega.

En la Granja Andar trabajan 75 personas con discapacidad
En la Granja Andar trabajan 75 personas con discapacidad

Pero ellos soñaron en grande y siempre fueron por más. Aquella colonia se convertiría en granja y más tarde sería el germen para el nacimiento de la Asociación Civil Andar, una institución reconocida en Argentina y el mundo por sus logros junto a las personas con discapacidad.

Hoy, en un frondoso predio ubicado en La Reja, Moreno, funciona la Granja Andar, en donde trabajan 75 personas con discapacidad, repartidos entre la panadería, el catering, la granja educativa, el bar que funciona en el Colegio Carlos Pellegrini, la huerta y el vivero. Además, otras 300 forman parte de las actividades sociales y deportivas.

Allí aprenden un oficio, se divierten, hacen amigos, algunos forman pareja. Otros practican deportes. Tienen talleres culturales y ganan su dinero. Un universo que nadie con discapacidad -ni su familia- podía imaginar hace no demasiado tiempo.

En el lugar funciona una panadería, que les brinda a las personas con discapacidad la posibilidad de tener un trabajo digno
En el lugar funciona una panadería, que les brinda a las personas con discapacidad la posibilidad de tener un trabajo digno

La panadería que crearon se llama "Pan de Esperanza" y es uno de los emprendimientos productivos más importantes pues brinda a jóvenes con discapacidad la oportunidad de tener un trabajo digno y bien reconocido.

A través de una licitación pública del Consejo Escolar de Moreno, esta panadería llega a más de 40 mil niños y jóvenes de escuelas y jardines públicos de la localidad.

"Para nosotros ha sido clave este emprendimiento productivo. Nos ha permitido superar los procesos de estigmatización; hemos comprobado que si uno genera oportunidades y luego provee los apoyos, todos pueden obtener logros", dice Lucero.

Carolina Prat participó de uno de los talleres que se dictan en la Granja
Carolina Prat participó de uno de los talleres que se dictan en la Granja

La granja educativa también cumple un rol fundamental en las tareas de desarrollo y de integración. Mariel Sosa es su coordinadora y remarca su función: "La idea de la granja es formar a los jóvenes como educadores populares, que sepan enseñar a otros todo lo relativo a huertas y viveros; que una vez adquiridos esos conocimientos puedan transmitirlos a niños, jóvenes o adultos", subraya la docente.

La Asociación apuesta asimismo al desarrollo cultural como otra de las tantas herramientas de inclusión social y participación comunitaria. Para ello cuentan con talleres artísticos-culturales cuyo objeto es el de promover el pensamiento y la expresión creativa. "Tiene que ver con la teoría de las inteligencias múltiples. Eso habla de que cada uno de estos talleres está encuadrado en un tipo de inteligencia y cada uno tiende a su desarrollo o fortalecimiento. Las actividades de telar, mosaiquismo o pintura ayudan, por ejemplo, a desarrollar una inteligencia espacial y emocional", señala Zulma Sosa.

Los creadores de la Granja decidieron armar un equipo de fútbol, compuesto por integrantes de la institución
Los creadores de la Granja decidieron armar un equipo de fútbol, compuesto por integrantes de la institución

Zulma y Raúl siempre están buscando nuevos desafíos. Hace unos años incorporaron la práctica de fútbol entre los integrantes de la institución y descubrieron sus enormes resultados. Eso solo bastó para que no pararan hasta formar la Liga de Fútbol Inclusivo. Sí, la misma que viajó a Rusia en 2018 durante el Mundial.

En la Argentina el 70% de las empresas no emplean a personas con discapacidad. Un grave error con graves consecuencias para toda la sociedad. La Granja Andar es una muestra del potencial que hay detrás de un individuo con discapacidad. De sus ganas de desarrollarse, su alto sentido de la responsabilidad y la felicidad que genera a cualquier persona sentirse reconocido.

Hoy Andar es ejemplo de emprendimiento productivo e inclusión en el mundo. Es necesario que las instituciones y las empresas reparen en ella.

No tanto para admirarla sino, fundamentalmente, para multiplicar sus resultados.

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