La Boca y Benito Quinquela Martín se entrelazan y cohabitan. No existirían el uno sin el otro. Benito es un nombre latino. Proviene de Benedictus, es decir "aquel al que Dios bendice". O más sencillo, el bendecido. Pero quiso también el destino que su aparición en La Boca fuese toda una bendición para su barrio y su gente.

En una conferencia, alguna vez Isidoro Blaisten remarcó que al proponer su tan conocido "consejo para escritores", León Tolstoi no dijo "describe tu aldea", sino "pinta tu aldea y pintarás el mundo". No usó un término de la literatura sino de la plástica. No del intelecto sino más bien del alma y la intuición.

Quinquela Martín decidió sacar su arte  la calle y hacer del barrio de La Boca su atelier

Y vaya si Quinquela se tomó en serio aquella idea del novelista ruso. Todos los colores de su barrio, sus paredes, rejas, tejados y hasta adoquines le pertenecen. Decidió sacar su arte a la calle y hacer de su aldea su atelier. Y no lo hizo solo. Convocó a sus vecinos a ayudar y ellos fueron parte de la obra.

Guillermo Andino y Carlina Prat, desde lo más alto del barrio de La Boca
Guillermo Andino y Carlina Prat, desde lo más alto del barrio de La Boca

La Boca no sería La Boca sin él. Yamila Valeiras, curadora del Museo Quinquela reafirma permanentemente esta idea de que detrás del gran artista plástico autodidacta existía un ser humano muy especial y agradecido con Buenos Aires y Argentina. "Era un ciudadano ejemplar, con un sentimiento de pertenencia a nuestra nación muy grande", señala.

Con la plata que ganaba vendiendo sus cuadros hacía obras de caridad para los vecinos del barrio

La humildad que abrigaba lo hacía presentarse siempre como "un pintor de barcos". Sus cuadros portuarios mostraban la actividad, vigor y rudeza de la vida diaria de su barrio. Exhibió sus obras en muchas exposiciones del país y el mundo y logró vender muchas de sus creaciones. Pero un gran número de ellas fueron donadas con el fin de obtener dinero y llevar adelante obras y acciones que la gente necesitaba.

Guillermo Andino y Carolina Prat entrevistaron a Yamila Valeiras, curadora del Museo Quinquela
Guillermo Andino y Carolina Prat entrevistaron a Yamila Valeiras, curadora del Museo Quinquela

"Él decía que le daba mucha más felicidad comprar las cosas que hacían falta y donarlas que quedárselas. Y para eso usaba el rédito económico que generaban sus obras", remarca Valeiras.

Son muchos los que piensan que quizás el éxito de la obra de Quinquela haya diluido algo su labor comunitaria. Porque ambas obras son gigantes pero solo se conoce internacionalmente la que ejecutó como artista.

El Museo Quinquela cuenta con la más amplia colección de óleos de Benito

Pocos saben que Quinquela creó el Instituto Sanmartiniano. Después compró un terreno para construir una escuela para mil niños repartidos en dieciocho aulas decoradas con murales de su creación representando las diferentes profesiones y trabajos. La escuela fue bautizada con el nombre de Pedro de Mendoza, pero –a su pesar– todos la conocen como "la escuela de Quinquela".

“De Corazón” y una recorrida por el Museo Quinquela
“De Corazón” y una recorrida por el Museo Quinquela

El barrio crecía y él no paraba. Después vendría la donación del Jardín de Infantes N° 6, del Lactario Municipal Nº 4 y la Escuela de Artes Gráficas.

Mientras continuaba pintando y acrecentando su fama mundial hasta proyectó un hospital que no pudo erigirse por la negativa del gobierno municipal, que adujo que en esa zona funcionaba el hospital Argerich.

Todas sus obras fueron realizadas en el barrio de La Boca. Sus cuadros y sus pintadas alegraron la vida de esa comunidad castigada, ruda y laboriosa.

Las últimas donaciones del pintor fueron el Jardín de Infantes N° 61, ubicado en la calle La Madrid y el Teatro de la Ribera, en Pedro de Mendoza. Andrés Muñóz, amigo y biógrafo no oficial explicó alguna vez que las donaciones de Quinquela respondían a un impulso sentimental de pertenencia a su barrio y que por ello nada de su obra está realizada fuera de La Boca.

Guillermo Andino y Carolina Prat visitaron algunos de los rincones de La Boca donde Quinquela dejó plasmado su arte
Guillermo Andino y Carolina Prat visitaron algunos de los rincones de La Boca donde Quinquela dejó plasmado su arte

Su obra artística y humana fue inmensa. Sus cuadros y sus pintadas por el barrio alegraron la vida de esa comunidad castigada, ruda y laboriosa.

Y esa comunidad estará permanentemente agradecida, satisfecha y orgullosa de habitar una aldea que un día fue pintada por Benito Quinquela Martín.