Russo llevará una tobillera electrónica y esperará el juicio junto a su familia
Russo llevará una tobillera electrónica y esperará el juicio junto a su familia

El pediatra del Hospital Garrahan acusado de distribuir y comercializar pornografía infantil, Ricardo Russo, se sentará desde este lunes en el banquillo de los acusados. El médico, cuyo caso y detención se conocieron a fines de mayo pasado, está desde septiembre a la espera del debate oral en su casa del barrio River, en Capital Federal, ya que goza del régimen de prisión domiciliaria tras haber sido detenido en el penal de Ezeiza.

Russo está imputado por el delito de producción, facilitación, distribución y tenencia con fines de distribución de material de pornografía infantil. Está previsto que el debate se desarrolle el lunes 28, martes 29 y miércoles 30 de octubre y el lunes 4 de noviembre, aunque es posible, de acuerdo a lo que pase en las audiencias, que tenga que prolongarse en una o dos jornadas más. En ese caso, explicaron voceros judiciales, continuaría el martes 5 y miércoles 6 de noviembre.

El debate estará a cargo del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N° 6 de la Ciudad de Buenos Aires, cuyo titular es Gonzalo Rúa. La primera audiencia consistirá en el tradicional alegato de inicio de cada juicio de cada una de las partes. Luego vendrán otras donde se presenten pruebas y declaren los testigos. Se espera el relato de 53 testigos, 36 de ellos ofrecidos por todas las partes, y 17 sólo por la defensa.

En el juicio, en representación del Ministerio Público Fiscal estará Daniela Dupuy, titular de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Nº 12, que llevó la instrucción de la causa, logró la detención de Russo y es una de. Como querella estará el Consejo de Administración del Garrahan y la Asesoría Tutelar. La defensa de Russo estará a cargo de Ricardo Izquierdo.

Sobre la espalda de Russo, de 57 años, pesan las pruebas. En su casa se hallaron 761 fotos y dos videos con niñas y niños de 6 a 12 años guardados en distintos dispositivos electrónicos. Y nueve imágenes del mediodía del 24 de noviembre de 2015, tomadas en el Garrahan con un iPhone 6, donde se ve a dos niñas de 6 a 9 años desnudas, en planos cortos.

La fiscal Daniela Dupuy estará a cargo de la acusación (Santiago Saferstein)
La fiscal Daniela Dupuy estará a cargo de la acusación (Santiago Saferstein)

Los peritos encontraron 39 fotos de enero del mismo año tomadas a niñas en la playa con una cámara digital. Una búsqueda en la computadora de su consultorio también reveló material prohibido. Se cree además que a través de la red de distribución de archivos eMule compartió 270 videos de pornografía infantil. Siete de esos videos contenían imágenes de niñas de entre 8 y 12 años en actos sexuales explícitos o con tomas de sus genitales.

Russo fue durante 11 años jefe del área de Inmunología y Reumatología del Hospital Garrahan, a donde entró en 1996 y lo apartaron tras los hechos. El médico ya estuvo 99 días en prisión y volvió a su casa después de un fallo de los jueces Sergio Delgado y Elizabeth Marum, de la Sala III de la Cámara de Apelaciones en lo Penal y Contravencional, quienes consideraron que no existía peligro de fuga ni de entorpecimiento de la investigación.

Su defensa, al pedir que dejen al acusado llegar al juicio en su casa, argumentó que existen casos de sospechosos de delitos de penas mayores que fueron excarcelados, y resaltó que el pediatra no tiene condenas previas, no opuso resistencia cuando lo fueron a detener en el estacionamiento del Garrahan y que hasta ofreció bienes en concepto de caución.

Dupuy había argumentado en julio pasado que el médico debía seguir en prisión porque consideraba que sí había riesgos de fuga o de entorpecimiento. Existe la sospecha de que Russo quiso intimidar a algunas colegas y potenciales testigos en la causa.

En su apelación, Izquierdo cuestionó la supuesta distribución de contenido sexual pedófilo que se le endilga a su cliente. Pero la jueza Marum fue contundente y respondió: “Ricardo Alberto Guillermo Russo produjo imágenes de las partes genitales de niñas pequeñas con fines predominantemente sexuales”.

El médico durante el allanamiento que realizaron en su casa el 22 de noviembre de 2018
El médico durante el allanamiento que realizaron en su casa el 22 de noviembre de 2018

“En este punto corresponde decir que los argumentos esgrimidos por el imputado y su defensa, relativos a que la toma de esas imágenes tuvo fines exclusivamente médicos, no resultan atendibles en esta instancia del proceso, toda vez que en ninguna de ellas puede observarse, al menos a simple vista, una patología médica que justifique la toma de esas imágenes, y que de los testimonios de los médicos recabados en el marco de la presente pesquisa, surge que la modalidad de tomar fotografías de niñas pequeñas, corriéndoles su ropa interior no es, de ningún modo, usual, ni recomendable, sino que debe ser la madre o ella misma quien lo haga”, aseguró la jueza

La caída de Russo obedeció a un patrón de redes sociales y rituales común en el encarcelamiento de consumidores de material sexual con niños y niñas como víctimas a lo largo de la Argentina. Desde Estados Unidos, Homeland Security Investigation (HSI) dio una primera alerta al gobierno de Brasil: una serie de usuarios orbitaban alrededor de un solo IP, un solo proveedor.

El rastro llevó hasta Russo, que cayó por la red eMule, un sistema P2P para compartir archivos y video similar a Napster. La Policía Federal la monitoreaba con frecuencia hace tres años con la división Delitos Cibernéticos contra la Niñez y Adolescencia.

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