La entrada al albergue Costa Azul con las distintas suites (Gustavo Gavotti)
La entrada al albergue Costa Azul con las distintas suites (Gustavo Gavotti)

La autopsia practicada ayer poco después del mediodía al cuerpo de L., la menor de 16 años que falleció tras ingresar el fin de semana pasado junto a un hombre de 43 años a la habitación Inferno hotel alojamiento Costa Azul de Vicente López reveló dos puntos clave para dirigir la investigación que lleva adelante la fiscal Lida Osores Soler.

Primero, L. falleció a causa de un paro cardiorrespiratorio no traumático. La víctima presentaba un golpe en la cabeza, que la necropsia determinó fue producto las convulsiones que experimentó y que no fue inflingido. Segundo, no presentó signos de una violación, de un contacto sexual violento, no había lesiones en sus orificios o en otras partes de su cuerpo que así lo indicaran.

En la habitación del Costa Azul se encontraron restos de cocaína y marihuana: Diego Iapichino, oriundo de Tigre, de 43 años, el hombre que llevó a L. al albergue y que llamó al 911, quedó detenido ese mismo domingo a la mañana por el delito de homicidio con dolo eventual, en concurso real con suministro de estupefacientes, agravado por tratarse de una menor de edad.

L., la víctima
L., la víctima

Con los resultados de la autopsia, Iapichino evitó, por el momento, ser acusado de abuso sexual. Aseguró en su indagatoria que no tuvo sexo con L., que simplemente fueron a consumir drogas y charlar en un hotel alojamiento.

Osores Soler pidió al juzgado de garantías del caso que Iapichino quede encerrado en una celda. La fiscal de la UFI de Violencia de Género de Vicente López todavía espera los resultados de pericias toxicológicas e histopatológicas, los análisis a la sangre y las vísceras del cuerpo de L. que permitirán determinar la existencia de sustancias en su cuerpo o lesiones internas.

Lo que está descartado, confiaron fuentes del expediente a Infobae, es "la existencia de una violación, un contacto sexual violento, forzado". Sin embargo, Osores Soler centra sus cálculos en otra posibilidad: la existencia de un contacto sexual consentido dada la edad de la víctima, de cara al artículo 120 del Código Penal.

Diego Iapichino, detenido por la muerte de L.
Diego Iapichino, detenido por la muerte de L.

Para esto, será clave lo que determinen los análisis practicados a los hisopados realizados al cuerpo para comprobar la presencia de sustancias o fluidos corporales.

¿Hablar de sexo consensuado descarta un abuso? Para nada. Puede haber situaciones que lo determinen. La fiscal Osores Soler indaga en el contexto en que L. y Iapichino se conocieron en el bar de Munro en donde la menor trabajaba, un contacto que había comenzado, según Iapichino mismo, hace dos meses. Para esto, la fiscal toma declaraciones testimoniales a personas vinculadas al bar, entre otros.

La familia de L., en un profundo shock, ocupada con los preparativos del velatorio de la menor, todavía no declaró.

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