Lugar del robo. Sargento Cabral entre Peñaloza y Juan Buatsta Alberdi, Puerto Iguazú
Lugar del robo. Sargento Cabral entre Peñaloza y Juan Buatsta Alberdi, Puerto Iguazú

Un comerciante mató de un balazo a un joven al que acusó de entrar a su casa de la localidad misionera de Puerto Iguazú para robarle unas lámparas de bajo consumo.

Por el hecho, el tirador fue detenido en un primer momento pero luego lo excarcelaron, aunque seguirá imputado por el delito de "homicidio con exceso en la legítima defensa".

El hecho ocurrió este miércoles a la madrugada cuando Rubén Darío R. de 43 años, comerciante del rubro autopartes, advirtió que un joven había ingresado por el frente de su vivienda, ubicada en el barrio Villa Alta, de Puerto Iguazú, en el norte de la provincia de Misiones.

Patrullero de la Policía de Misiones
Patrullero de la Policía de Misiones

Frente a esta situación, el dueño de casa efectuó disparos, según él intimidatorios, desde una ventana aunque uno de los balazos impactó en el pecho del sospechoso, identificado por la Policía como Cristian Damián Pereyra, de 26 años.

Pese a encontrarse malherido, el joven escapó del lugar y en su huida cayó muerto a unos 50 metros de distancia. Lo encontraron tendido con manchas de sangre en el pecho y en el abdomen sobre la calle Sargento Cabral entre Peñaloza y Juan Bautista Alberdi, detrás de la escuela 200 "San Ignacio de Loyola", de acuerdo a lo informado por los investigadores.

Fue el cuidador de ese establecimiento educativo quien halló el cuerpo y dio aviso a la Policía. Allí se dio intervención al juez de turno que ordenó la autopsia y la pronta detención del comerciante.

Según las fuentes, el hermano del fallecido actuó como "campana" y fue detenido por los policías que arribaron a la escena alertados por los disparos. Allí relató a los efectivos que la intención tanto de él como de su hermano, había sido apoderarse de dos lámparas de bajo consumo del frente de la casa del comerciante.

En tanto, los pesquisas secuestraron en poder del fallecido un cuchillo de cocina. En la vivienda del comerciante hallaron una pistola 9 milímetros marca Thunder, dos vainas servidas y un plomo incrustado en el lado interno del muro frontal de la casa.

Además, los investigadores encontraron un pistolón de fabricación casera, dos cargadores de 9 mm. marca Bersa, 86 balas del mismo calibre, 92 de calibre 380, 20 de calibre 38 y tres cartuchos de escopeta calibre 24.

Al declarar ante el juez de la causa Martín Brites, el comerciante aseguró que disparó para intimidar a los sospechoso. Este jueves fue beneficiado con la excarcelación mientras se resuelve su situación procesal.

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