El frente del Hotel Waldorf que se encuentra en el microcentro porteño
El frente del Hotel Waldorf que se encuentra en el microcentro porteño

La ex diputada nacional Margarita Stolbizer le solicitó al juez federal Daniel Rafecas que cite a declarar como testigo a Víctor Manzanares tras conocerse el contenido de su testimonio como arrepentido en la causa de los cuadernos. Este acuerdo celebrado entre el contador y los fiscales fue homologado este jueves por el juez federal Claudio Bonadio.

A través de su letrada Silvina Martínez, la ex legisladora recordó que Manzanares manifestó en su declaración que la familia Kirchner le había pedido controlar a Osvaldo Sanfelice en lo relativo al hotel Waldorf, ubicado en el microcentro porteño. Allí el contador confirmó que el hotel fue comprado por la ex familia presidencial y que por indicación de Néstor Kirchner fue a un estudio contable a analizar la documentación del establecimiento hotelero y le aconsejó que no lo adquiriera.

Stolbizer consideró que la declaración testimonial de Víctor Manzanares sería muy importante en esa causa. En particular, en lo atinente a determinar si Néstor Kirchner era el dueño del Waldorf o si había ordenado a Sanfelice comprarlo en comisión para luego informar que la propietaria del hotel era la firma Hotesur.

Esta causa se inició por una denuncia de Stolbizer, quien detalló las maniobras que se llevaron adelante para adquirir el hotel a nombre de Osvaldo Sanfelice, aunque él no sería el verdadero dueño. Según denunció la ex diputada nacional, la finalidad de la compra del Waldorf no era otra que la misma que llevó al matrimonio Kirchner a adquirir los otros hoteles de su propiedad: usarlo como fachada para diversas operaciones de lavado de activos.

El Waldorf fue adquirido -conforme señaló en la denuncia Stolbizer- a fines de 2008, casi al mismo tiempo que se produjo la compra del Hotel Alto Calafate por parte de los Kirchner. El 12 de diciembre de 2008, Sanfelice suscribió un instrumento de opción de compra y pagó en esa oportunidad un millón de dólares en efectivo. Luego, el 6 de marzo de 2009, firmó el boleto de compraventa. El monto de la operación se fijó en un 1.700.000 dólares, pagaderos un millón al momento de la firma de la opción de compra, 350 mil dólares al suscribir el boleto y el saldo en diez cuotas mensuales consecutivas. Sin embargo, de acuerdo con la denuncia, se pagó en su totalidad y en efectivo antes de la firma del boleto de compraventa.
Antes de que lo compraran los Kirchner el Waldorf  era deficitario, pero a partir del cambio de manos su facturación fue en aumento constante.

Margarita Stolbizer habla en el Congreso nacional (Foto de archivo: NA)
Margarita Stolbizer habla en el Congreso nacional (Foto de archivo: NA)

Tal era el "éxito" de la nueva gestión del hotel que en el registro de pasajeros secuestrado por la Justicia se pudo detectar que algunos huéspedes se habrían alojado durante años. Sólo para mencionar uno como ejemplo, en el registro figura un pasajero que habría ocupado una habitación del Waldorf durante 7 años y 8 meses.

Pese a esta circunstancia, las cuentas del hotel no registran prácticamente movimiento. Sólo hay operaciones desde el año 2011 hasta 2016 por $ 1.785.045. Esos fondos que se depositaban en la cuenta bancaria del hotel se destinaban a pagar las tarjetas de crédito de Sanfelice y de dos personas más, una de ellas el gerente del establecimiento hotelero.

Asimismo, del análisis de los asientos de los libros contables surgió que las habitaciones fueron facturadas y abonadas por empresas como Valle Mitre, propiedad de Lázaro Báez y considerada por los fiscales como una fachada para el lavado de activos. También figuran en los registros contables alquileres de habitaciones abonados por la firma Constructora Norberto Odebrecht S.A., empresa que admitió haber pagado sobornos en la Argentina para resultar adjudicataria de determinadas obras públicas.

En esta misma causa, Stolbizer advirtió que dos de los tres miembros del directorio de la sociedad propietaria del Hotel Waldorf se desempeñaban al mismo tiempo como funcionarios del Banco Central, cargo en el que habían sido designados por Cristina Fernández de Kirchner.

La ex diputada nacional sostuvo en su escrito que se está "frente a un claro supuesto de lavado de activos a través de la actividad hotelera, donde el supuesto comprador no puede justificar el origen de los fondos ni tenía la capacidad económica para comprar el hotel" y resaltó su condición de allegado a la familia Kirchner.