El auto atribuido a Cufré, peritado por Policía Científica
El auto atribuido a Cufré, peritado por Policía Científica

Hoy a las diez de la mañana, un grupo de seis peritos de Policía Científica de la Policía de la Ciudad buscaba huellas dactilares con plumerillos en un Ford Focus gris plata, visiblemente golpeado en la carrocería, con la luneta trasera totalmente destruida. El auto, estacionado en la entrada de un un grupo de monoblocks de la calle San Pedrito al 1400 en Flores, pertenecía según los investigadores a un hombre que vivía justo enfrente, Jorge Adrián Cufré, de 36 años de edad, vecino histórico de los edificios de la zona, nacido y criado en el lugar. Pero a Cufré no le habían robado. 

El hombre ya estaba en un calabozo de la Comisaría Nº 38 para ese entonces, a la espera de ser trasladado, con una causa en su contra a cargo del Juzgado Correccional Nº 1. Según el relato policial, los efectivos porteños lo habían encontrado escapando de una pelea a tiros frente a su edificio a las 7 de la mañana. Se escondió en su departamento, en el segundo piso del complejo, se negó a abrir la puerta ante las advertencias. La policía derribó la puerta con un ariete y se llevó a Cufré, que no opuso resistencia.

La Bersa Thunder que se le encontró a Cufré, tras ser incautada
La Bersa Thunder que se le encontró a Cufré, tras ser incautada

Le encontraron el arma, una Bersa Thunder "con la numeración limada", dice una fuente policial. Encontraron siete vainas servidas en el lugar de la pelea. Pero no encontraron a la persona con quien supuestamente se peleó, como tampoco encontraron un relato, algo que explique qué pasó.

"Violencia de género", dice una señora por lo bajo, "se anduvo peleando con la novia". En la vereda de enfrente, tres amigos de Cufré la desmienten. "No, no tiene novia", afirman.

Cufré pasó un año en un penal federal. Todavía no hay una hipótesis sobre la pelea que habría protagonizado
Cufré pasó un año en un penal federal. Todavía no hay una hipótesis sobre la pelea que habría protagonizado

Los tres hacen guardia frente a dos perros atados con tirantes a una reja. "Son de Adrián, la cana los sacó cuando le entraban a la casa, el pibe no tiene familia, la hermana vive en Europa, por favor que los vengan a buscar", dice uno de ellos.

El argumento es el esperable. "Un pibe sin maldad, sin problemas con nadie", definen a su amigo, que cometió "un error, tiene antecedentes penales, hace mucho". Cufré, efectivamente, pasó poco más de un año en un penal federal, entre 2008 y 2009. Los amigos hasta arriesgan que todo "está armado por la cana", pero no se arriesgan un poco más con precisiones.

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