El empresario Abel Espósito junto a su esposa.
El empresario Abel Espósito junto a su esposa.

Sin remera puesta por el calor, Víctor Omar Alegre -alias "Serrucho", 41 años, de Monte Chingolo- se sentó en una silla con sus más de cien kilos y un tatuaje viejo y deformado sobre su panza surcada por una vieja cicatriz y puso cara de aburrido. Otra vez se lo llevaban, esta vez por un golpe atroz, por ir a buscar el maletín, por el robo y asesinato bajo torturas del empresario Abel Espósito, parte del directorio de una curtiembre familiar, asfixiado con un toallón y agua en su lujosa casa de la calle Avellaneda en Bernal la semana pasada.

No cayó solo. La redada encabezada por la DDI de Quilmes y el Grupo Halcón de la Policía Bonaerense bajo las órdenes del fiscal Leonardo Sarra capturó también a Carlos y Ricardo Azario, 32 y 26 años de edad cada uno. Ricardo, de Villa Domínico, beneficiario de un plan garrafa del ANSES, era empleado de la Municipalidad de Avellaneda, había entrado en la nómina en enero de 2018, en el área de Higiene Urbana. Carlos había tenido su último trabajo en blanco en 2016, en una empresa de comidas y bebidas de Villa Domínico.

Una filmación de cámara de seguridad los delató, también las huellas de sus zapatillas en la escena del crimen. Hoy, los tres continúan detenidos en comisarías de Quilmes y Florencio Varela, se habrían negado a responder por la autoría material del asesinato de Espósito según fuentes cercanas al expediente. Y están sus antecedentes, sus listas de detenciones e investigaciones en su contra que constan en los registros del Ministerio de Seguridad bonaerense, listas de años de ataques en la zona sur del conurbano.

“Serrucho” Alegre, al ser detenido.
“Serrucho” Alegre, al ser detenido.

Infobae accedió a ellas. La de "Serrucho" es particularmente fuerte.

Su debut fue hace 23 años, el 5 de junio de 1995, a menos de un mes de su cumpleaños número 17: robo agravado, resistencia a la autoridad, abuso de arma. Dos años después, "Serrucho" sería imputado por tenencia ilegal de arma de guerra por la UFI Nº3 de Lomas de Zamora. El de Espósito no es el primer caso de homicidio que lo involucra. En noviembre del 2000, la Comisaría Nº7 de Quilmes se lo llevó por otro caso de homicidio, con fecha de mayo de 1995, dos meses antes de su primer arresto.

Alegre volvió a caer tres años después en junio de 2004, otra vez robo a mano armada, tenencia ilegal de arma, una causa en la UFI Nº1 de Lomas de Zamora. En 2010, otro arresto, robo de auto, actuó la DDI de Lomas de Zamora de la Policía Bonaerense. Septiembre de 2012, acusado de otro robo de auto en la jurisidicción de la Comisaría Nº6 de Lanús. Diciembre de 2015, robo simple, tramitó en la UFI Nº2 de Avellaneda. Finalmente, abril de 2017, resistencia a la autoridad, otra vez en la jurisdicción de la 6º de Lanús.

Carlos Azario también tuvo sus años calientes. Julio de 2005, robo calificado, portación de arma, resistencia a la autoridad, intervino la 2º de Quilmes. Diciembre de 2007, robo calificado, causa en la UFI Nº12 de Lomas de Zamora, un año después en diciembre de 2008, otro robo a mano armada, tentativa de homicidio. Marzo de 2017: lo acusan de robar un auto.

Los hermanos Azario, Carlos y Ricardo.
Los hermanos Azario, Carlos y Ricardo.

Los antecedentes de Ricardo, en comparación, son mucho menores. En agosto de 2010, fue acusado de acuerdo a registros de un robo con un arma de utilería investigado por la UFI Nº1 de Avellaneda. Cinco años después, la Comisaría Nº7 de Quilmes lo investigó por tenencia de armas, lesiones, robo agravado.

Y hay una paradoja con respecto a "Serrucho" y los Azario. Está en los registros del Servicio Penitenciario Bonaerense. Carlos Azario pasó mucho más tiempo preso que Víctor Alegre. Para empezar, fue a la cárcel dos veces.

La primera fue en marzo de 2009, por el delito de robo agravado, Unidad Nº24 de Florencio Varela, con una condena de 7 años y dos meses. Salió dos años antes, en febrero de 2014, en libertad condicional ordenada por el Juzgado de Ejecución Penal Nº1 de Lomas de Zamora.

Volvió a la celda en mayo de 2017, robo simple, en el penal de Magdalena. Salió al cumplir su condena, marzo de 2018.

Las huellas de una de las zapatillas de los sospechosos.
Las huellas de una de las zapatillas de los sospechosos.

"Serrucho", a pesar de todas sus caídas, sus entradas y salidas, tiene solo una entrada en el Servicio Penitenciario de la provincia: dos años y dos meses en el penal de Sierra Chica por tenencia de arma de guerra. Salió en junio de 2012.

Sin embargo, tener una larga carrera criminal no implica ser la mente maestra de nada. Para Mariano Fragueiro, abogado querellante de la familia Espósito en la causa, "Serrucho" y los Azario son apenas un brazo ejecutor. "Si se confirma que son los autores materiales, entonces es claro que no ingresaron al voleo", asegura Fragueiro. Hay dos prófugos en la causa, según fuentes policiales: una mujer que habría hecho de campana en la noche del robo y asesinato y un hombre, el verdadero cerebro del ataque.

A este hombre, Abel Espósito lo conoció, según fuertes cercanas a la familia: lo habría amenazado en vida más de una vez, amenazas que fueron denunciadas en la Justicia.

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