Néstor Kirchner junto a su secretario Daniel Muñoz
Néstor Kirchner junto a su secretario Daniel Muñoz

Daniel Muñoz, el ex secretario privado de Néstor Kirchner que falleció en 2016 y cuyo entorno movió USD 70 millones fuera del país, quedó en el centro del fallo de la Cámara Federal que desprocesó a cinco ex colaboradores de la ex presidente Cristina Kirchner acusados de integrar la banda de los cuadernos. ¿Por qué? Porque para los jueces Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, de la Sala I, solo se pudo acreditar con grado de certeza que era el fallecido secretario que el que habría movido el dinero de los "cuadernos" al Sur para que los recibiera el entonces matrimonio presidencial.

En base a distintos testimonios, la Cámara Federal dio por acreditado que el dinero se movía en bolsos en aviones oficiales. Pero no pudo vincular con el grado de certeza necesario a los ex secretarios y colaboradores Roberto Sosa, Víctor Fabián Gutiérrez, Ricardo Fabián Barreiro, Julio Daniel Álvarez y Raúl Copetti. Por eso los dejó afuera de la asociación ilícita con una falta de mérito, aunque a dos de ellos -Gutiérrez y Álvarez- los consideró incursos en el delito de encubrimiento agravado del accionar de la banda. Sosa, Barreiro, Alvarez y Copetti estaban presos por esta causa y ahora quedaron en libertad. Gutiérrez estuvo arrestado pero había declarado como arrepentido, diciendo que nunca había visto el contenido de los bolsos pero dando detalles de los movimientos al Sur.

"Los bolsos no eran trasladados en la bodega, sino entre los asientos del avión. Y no viajaban solos tampoco. La figura de Daniel Muñoz se ubicaba todo el tiempo junto a ellos. Tanto al abordar la aeronave como durante el trayecto; del mismo modo en que en su descenso y posterior retorno a su origen, Daniel Muñoz era la persona que escoltaba los bolsos y valijas en donde, puede presumirse, viajaba el dinero recaudado", sostuvo la Cámara.

Estableció en base a una seguidilla de testimonios de aeronavegantes que dieron detalles de los movimientos de los bolsos, de los personajes que los tocaban y del celo que tenían con esas valijas. Entre ellos aparece Sergio "Potro" Velázquez, el piloto elegido por los Kirchner para hacer sus viajes.

Daniel Muñoz, ex secretario de Néstor Kirchner
Daniel Muñoz, ex secretario de Néstor Kirchner

"Por su sola ubicación, los bolsos a los que se refiere no pueden identificarse con aquellos que testigos e imputados refirieron al hablar del equipaje personal de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández, como tampoco a una mercadería que se trasladaba ya despachada en la bodega. Pero a la par de ello, lo que distancia a los imputados de los mismos bolsos en donde viajaría el dinero era el mismo celo puesto por Muñoz quien, según las versiones ofrecidas, en ningún momento se separaba de su preciada carga", aseguró la Cámara.

"De tal modo, el universo probatorio que hasta aquí se tiene por acreditado liga ciertamente a Daniel Muñoz con los bolsos con dinero, pero no permite vincular a los aquí imputados con la asociación ilícita materia de esta investigación. Ello impide, por tanto, compartir la visión del a quo (Bonadio) que, construyendo ese lazo, los responsabilizó como miembros de una organización ilegal", se afirmó.

Dos procesados por encubrimiento agravado

La Cámara Federal señaló que aunque no haya pruebas sobre la integración de la asociación ilícita "ello no implica que el obrar de los recurrentes sea indiferente a los propósitos de este ámbito sancionatorio, razón por la cual corresponde analizar si, con los elementos reunidos hasta el momento, las conductas desplegadas por cada uno de los aquí imputados pueden ser subsumidas en otras figuras legales".

Claudio Bonadio
Claudio Bonadio

"Si bien la imputación descrita por el a quo se centró en lo que ocurría en los aeropuertos de El Calafate y Río Gallegos, no puede obviarse que el tránsito comenzaba un tiempo antes. Allí, en los despachos de la Casa Rosada, es donde puede ubicarse a dos de ellos. Tanto Gutiérrez como Álvarez registraban su aparición desde el mismo momento en que aquellas personas que oficiaban de recaudadores del dinero hacían entrega a Néstor Kirchner del dinero percibido", afirmaron los jueces Bruglia y Bertuzzi.

Según precisó, "de los términos de su declaración, e incluso de las propias funciones oficiales desempeñadas, los nombrados eran espectadores de la mecánica implementada desde sus albores. Es cierto que ninguna de las probanzas reunidas los coloca a ellos en la activa búsqueda de ese dinero, como tampoco en su traslación física. Una vez más es la figura de Daniel Muñoz la que se arroga esta última misión".

"Sin embargo, la presencia de los secretarios en momentos tan vitales del recorrido -la llegada del dinero a manos del entonces presidente; su posterior transporte, su último arribo a las residencias sureñas- no puede reputarse inocua. Por el contrario, como integrantes de ese séquito que escoltaba a los mandatarios los imputados brindaban un aporte distinto al colectivo" de la banda, pero "no por eso, menos trascendente".

"Su constante acompañamiento forjaba, hacia dentro, un círculo de elemental confianza para operar. Pero, más importante aún, generaba hacia fuera un halo de legalidad propicio para que el dinero pudiera ser conducido sin mayores sospechas. En ese marco, el mensaje se veía trasparente. Se trataba, simplemente, de un presidente y su comitiva arribando a su residencia. De tal modo, al colaborar en la formación de esa imagen que, sabían, estaba distorsionada de la realidad, Gutiérrez y Álvarez construyeron una idónea fachada que permitió que los autores del ilícito pudieran asegurarse el provecho de su maniobra", afirmó el fallo.

Y añadió: "Si bien no se impusieron ellos en colaboradores de un ilícito que había sido ya cometido, sí se colocaron en responsables de una figura que les es propia. Al obrar del modo en que lo hicieron se instituyeron en coautores del encubrimiento de aquellas conductas desarrolladas por sus jefes".

Para Copetti, por el momento no puede determinarse si Sosa y Barreiro, en cambio, cumplieron también un rol en ese sentido. "Ello demanda, por tanto, la profundización de la pesquisa a efectos de determinar si, por fuera de los parámetros fácticos fijados hasta aquí, los imputados cumplieron algún rol funcional a los hechos del proceso, y por el cual deban responder. A tal fin, habrá de adoptarse a su respecto un temperamento expectante, lo que importa revocar las medidas restrictivas dictadas en el acto cuestionado", se añadió.

Las armas de Copetti

Copetti, sin embargo, quedó con procesamiento confirmado por tenencia de arma de guerra porque se le secuestraron en su domicilio dos pistolas 9 mm y un rifle carabina calibre .22. "Más allá de las invocaciones de su defensa para justificar la tenencia de las armas encontradas -una simple irregularidad administrativa- lo cierto es que la ausencia de registración vigente como legítimo usuario de armas de fuego, conduce a asignarle significación penal en esta etapa", se agregó.

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