Serafina López, la mujer asesinada
Serafina López, la mujer asesinada

"Es una pena cruel e inhumana". Ese es el argumento que Cosme "Roli" Báez Brizuela, un narco paraguayo condenado a prisión perpetua después de haber convencido a una nena de 11 años y a su hermana de 16 de que sirvieran como cómplices en el crimen de su propia madre, usará este jueves para lograr que la Sala I de la Cámara de Casación Penal declare inconstitucional la sentencia y le otorgue la absolución.

El delincuente fue hallado culpable en octubre de 2016 por el Tribunal Oral de Menores 3 de la Capital Federal, que lo consideró el autor intelectual del crimen de Serafina López, una mujer también de Paraguay que fue asesinada en 2014 de un tiro en la cabeza mientras dormía en su casa de la villa 31 bis. Durante el juicio se demostró que el hombre maquinó un macabro plan para asesinar a la mamá de las menores porque se oponía a que él, con 28 años de edad, mantuviera una relación con la menor de sus hijas. De hecho, Serafina llegó a denunciarlo por abuso sexual sin imaginarse que eso sería el desencadenante de su muerte. 

Es que en represalia, Báez comenzó a amenazar a Serafina. En una oportunidad le ordenó a un grupo de menores de edad que rodearan la casa de la mujer para intimidarla y, a punta de tiros, le exigieron que desistiera de la denuncia. Pero la pelea por querer salvar a su hija no alcanzó. Una semana después, el narcotraficante, que ya que había sido condenado a perpetua en su país por otro crimen y estaba prófugo, se las ingenió para involucrar en el plan no sólo a las dos chicas, sino al primo de ellas, F.M. y su novia, y a otro amigo de ellas, también menor.

El 14 de noviembre a la noche fue el momento elegido. Báez esperó afuera de la casa de Serafina, mientras la hija de 16 le abrió la puerta para dejar pasar al primo y al otro menor, quien fue el que apretó el gatillo. Luego del crimen todos se dieron a la fuga y Baéz escapó junto con la pequeña de 11.

El delincuente y la menor estuvieron ocultos durante un mes. Según la investigación vivieron en una casilla muy precaria en la misma villa, donde también fue violada por otros hombres. Finalmente, en diciembre, familiares de Serafina vieron a la menor en la estación de trenes de Retiro, la rescataron y avisaron a la Policía. Báez cayó poco después y fue sometido al juicio en el que lo condenaron. El resto de los jóvenes, incluida la hija mayor de López, fueron hallados penalmente responsables aunque no se les fijó todavía la cantidad de años. La abogada de la familia de la víctima, Deborah Huczek, había pedido que el imputado fuera condenado a prisión perpetua, mientras que solicitó una pena de 15 años para el resto.

Para Justicia no había dudas: Báez es culpable

Las pruebas eran contundentes. Todos las declaraciones apuntaron contra Báez e incluso la mayor de las hijas de Serafina declaró que había sido él el autor intelectual. Además, el único testigo –un hombre identificado como Pablo Díaz Gavilán, que vio al narco y a los jóvenes huir de la escena del crimen- fue asesinado a tiros antes de declarar. Todos elementos que el tribunal tuvo en cuenta para darle la máxima pena al acusado y sentenciar al resto. Sin embargo, tanto el transa paraguayo como sus jóvenes cómplices, a través de sus defensores públicos, apelarán y pedirán la absolución.

"La calificación de homicidio agravado para Cosme Báez se debe a que Serafina estaba durmiendo, en un estado de indefensión, en el momento que fue ejecutada. También se lo agravó por el vínculo, dada la participación que tuvieron las hijas de la víctima en el homicidio. Otra de las agravantes es que se valió de menores para cometer el delito y descargar en ellos la responsabilidad penal. Recordemos que hubo dos menores que fueron declarados inimputables. La hija de la víctima que tenía 11, y otro imputado que tenía 12, por lo cual ni siquiera fueron sometidos a un proceso penal", explicó Huczek en diálogo con Infobae.

Serafina López fue asesinada en 2014
Serafina López fue asesinada en 2014

"La defensa de Báez pide que Casación declare la inconstitucionalidad de la prisión perpetua, porque considera que es "cruel e inhumana", dijo la letrada. También piden la absolución porque "hay falta de pruebas y notorias dudas" sobre la participación del imputado en el hecho.

"Sin embargo, está probado por la propia declaración de la niña, quien luego de la muerte de su madre, estuvo secuestrada por Báez durante un mes, y que mientras estuvo cautiva abusó de ella reiteradamente", argumentó la jurista, quien no duda en decir que "no hay argumento en la jurisprudencia ni en la ley en decir que la pena es cruel e inhumana". Por eso cree que este pedido no va a prosperar porque hubo una. "La justicia, en cambio, debe ponerse firme y darles la pena a los jóvenes que ayudaron a Báez. Porque si no es así, le da cierta impunidad a muchos menores de que pueden hacer lo que quieren y no es así. Pero no para castigarlos, sino para que puedan encausar sus vidas. Es una cuestión de educación", señaló.

La posibilidad de que Báez se beneficie por demoras de la Justicia

Además del caso por el que fue condenado, Báez enfrenta una causa por el abuso sexual de la pequeña de 11 años. Pero se trata de un expediente que está parado en la justicia y no avanza a pesar de la cantidad de pruebas.

"La causa, lamentablemente está paralizada y no entendemos por qué. En esta causa no nos presentamos como querellantes pero sabemos que los familiares de la niña están indignados ya que las violaciones están probadas con rastros de ADN, hallados en la ropa interior de la niña y que pertenecían al imputado, además del propio relato de la víctima", criticó la abogada.

En ese sentido, explicó que el Código Penal presume que antes de los 13 años no hay consentimiento válido para tener relaciones sexuales. "Sin embargo a pesar de que todo está tan probado, la Justicia dilapida el tiempo, generando impunidad", aseguró. "Este tipo debería ser condenado por violaciones reiteradas. Y al ser reincidente no debería salir, pero mientras no avance la causa, la posibilidad de que algún momento lo beneficien está".

Otro aspecto que la abogada cuestionó es el total desinterés por parte del Estado hacia la menor de las hijas de Serafina. Hoy tiene 15 años y vive en la calle. En estos años fue mamá de un bebé, a quien no pudo conservar porque no cuenta ni con los medios económicos ni emocionales para hacerlo. "Es una nena que no tiene ninguna opción en la vida. Esto muestra la inoperancia del Estado", finalizó.

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