El fiscal Mario Ferrario dispuso la indagatoria de tres ex jefes principales de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en el momento del crimen: Hugo Matzkin, Juan Carlos Paggi y Roberto Castronuovo por presunto "encubrimiento".

Según precisaron fuentes judiciales, los tres policías serían indagados por Ferrario por el delito de "encubrimiento agravado". La citación, que tendría lugar antes de diciembre próximo, alcanza a Paggi, jefe máximo de la Policía Bonaerense en 2011, Matzkin, quien lo terminaría reemplazando a finales de ese año, y al ex jefe de Investigaciones, Castronuovo.

Entre el 22 y el 31 de agosto de 2011, los 10 días en los que Candela Rodríguez estuvo secuestrada, fue a través de los tres jefes policiales por donde pasó toda la información. Es por eso y a la luz de los obstáculos que se interpusieron, de los intentos por desviar la investigación, que el fiscal Ferrario interrogará a los ex policías, a los que, en caso de ser encontrados culpables, les podría corresponder una pena de hasta seis años de prisión.

El fiscal Ferrario había indagado al narco "Mameluco" Villalba, al policía Sergio Chazarreta, al informante policial Héctor "El Topo" Moreyra y a Néstor Altamirano. Lo hizo adjudicándoles distintos grados de participación en la "privación ilegal de la libertad coactiva seguida de muerte" de la menor, en base a pruebas que surgieron durante el juicio oral que se realizó en 2017 y que terminó con tres hombres condenados.

Miguel “Mameluco” Villalba, capo narco de San Martín
Miguel “Mameluco” Villalba, capo narco de San Martín

Para el Tribunal, el móvil del secuestro de Candela fue un "ajuste de cuentas contra el padre (de Candela), por algún ilícito que este cometiera", en referencia a Alfredo "Juancho" Rodríguez, quien cuando secuestraron a su hija cumplía una condena por piratería del asfalto.

Candela fue vista con vida por última vez el 22 de agosto de 2011 en la localidad bonaerense de Villa Tesei, partido de Hurlingham -donde residía-, cuando esperaba a unas amigas para ir a la reunión del grupo de boy scouts al que pertenecía. Seis días después, su tía recibió una llamada extorsiva en la que pedían que la madre de Candela "devolviera la guita".

Finalmente, el 31 del mismo mes, el cuerpo de Candela apareció en una bolsa, al costado de la colectora de la Autopista del Oeste. Estaba a unas 30 cuadras de su casa.

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