Coria fue denunciado en 2010 y permanece preso en el penal de José León Suárez
Coria fue denunciado en 2010 y permanece preso en el penal de José León Suárez

Patricia y Miguel Ángel trabajaban en un banco y dejaban a sus hijos, temprano, en el colegio. Al mediodía una combi los iba a buscar y los dejaba con su abuela, en donde también vivían sus tíos. "Mi hermana vivía ahí con ese tipo. Ella cuidaba a mis hijos y yo le pagaba por cuidarlos. ¿Qué mejor que tu hermana esté cuidando a tus hijos, tan chiquitos, cuando vos no estás en tu casa?", dijo Patricia Blanco a Infobae.

En 2010 las vidas de todos cambiaron para siempre. Patricia jamás imaginó que Florencia, por aquel entonces de 17 años, iba a contarle que durante todo su crecimiento había sido abusada por su tío político, el marido de su hermana. La denuncia fue radicada durante aquel año y estaba apuntada hacia una sola persona: Sergio Coria, quien aún está casado con Karina Laura Blanco.

"Fue muy difícil. Yo fui la que lo denunció. De ahí en adelante, tuvimos dos fiscales y empleados de la Fiscalía que nos han maltratado institucionalmente durante años. Las pericias siempre daban los mismos resultados pero llamaban a mi hija a declarar o a contar lo mismo. Es muy fuerte para un víctima eso. Tuve un rol bastante activo en la causa. La otra parte presentaba pruebas y escritos que eran falsos. Cuestiones del entramado familiar, negando vínculos con mi hija, que quedaron desbaratados enseguida. Pero no había un fiscal con un rol activo", explicó la mamá de la víctima.

Coria junto a Karina Blanco, tía de la joven abusada
Coria junto a Karina Blanco, tía de la joven abusada

Florencia se mantuvo 13 años en silencio, con el miedo lógico de quien es abusada y además amenazada para no contar lo que sufría desde pequeña. En la causa, sus padres intentaron demostrar lo que sucedió a través de los psicólogos que pasaron por la vida de Florencia, junto a familiares que declararon como testigos y otras pericias que dispuso la UFI 14 de San Martín.

"Cuando hicimos pública la causa también pedimos que se lo detuviera. No solo por los elementos de la causa sino porque amenazaba y hostigaba a mi casa. Cuando se hizo público al día siguiente él se fugó. Durante dos meses y medio se fue con mi hermana y sus hijos. Luego lo detuvieron", sostuvo Patricia.

La madre agregó: "La denuncia fue en noviembre de 2010. Fue muy difícil. Yo fui la que lo denunció. Cada vez que iba a pedir una copia de la causa para ver qué pasaba o aportar pruebas, el maltrato que yo recibía era sistemático. Tuve ataques de pánico. En el momento en el que se hace pública la causa todo cambió. El fiscal Mario Marini tomó el seguimiento del caso. A él enseguida le dan la orden de detención, la búsqueda del prófugo, los allanamientos y la contención de mi hija. Mágicamente entendieron que había que detenerlo. Coria aún continúa en los registros de Interpol. A partir de que se hizo público el trato cambió y la causa se movió más".

Florencia atravesó varias pericias, entre ellas la cámara Gesell. Los resultados en todas las instancias fueron los mismos: coherencia en el relato, verosimilitud, sin signos de fabulación, estrés post traumático. La instrucción de la causa perseguía el falso e inexistente SAP, corriente en la que fue basada la defensa del imputado. Con el correr de los años, ese intento de entorpecimiento de la causa fue perdiendo fuerza. Su relato resultó ser, para el fiscal Marini, la única verdad.

Coria fue detenido en 2016 y aún se encuentra preso en el penal de José León Suárez. "Lo único que intentó la defensa es desacreditarme como mamá, exponiendo una supuesta mala relación con mi hija. Con que ella tenía problemas de conducta o una marcada rebeldía en la adolescencia. Centraron todo en mí. Los testigos que ellos presentaron dijeron que mi hija y yo teníamos charlas en donde yo le decía que hiciera esto para tener una casa. Aún no puedo creer las cosas que hemos pasado", relató Blanco.

Coria siempre se presentó en la familia como "amigo, hermano, líder, buen hijo, buen padre, buen esposo y sobre todas las cosas un tío casi padre". Así lo definió la madre de Florencia, quien hoy tiene 25 años. Marini logró que se elevara la causa a juicio oral con la calificación "abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de su realización reiterada en concurso real con corrupción de menores agravada en concurso ideal entre sí en carácter de autor".

El juicio se llevó a cabo el 13 y 14 de noviembre en el Tribunal Oral en lo Criminal n° 2 de San Martín, a cargo del juez Gustavo Garibaldi. Hoy por la mañana se expuso la última rueda de testigos y mañana se conocerá el veredicto, aunque para la sentencia definitiva habrá que esperar entre 5 y 10 días más.

"La Fiscalía y nuestro abogado pedirán 15 años. Tenemos un juicio de un solo juez, por lo cual también, de alguna forma, hace que se tengan pedir menos años o que algunos agravantes del delito no estén contemplados en el juicio", sostuvo Patricia.

Y concluyó: "Nos amenazaron, mi hija sufrió hostigamiento por parte de mi hermana y del abusador que es su marido. Estar al borde de una sentencia es señal de que pudimos. Mañana son los alegatos a las 10.30. Posterior a eso es el adelanto del veredicto. Es decir, nos va a decir si la sentencia es condenatoria o absolutoria. Lo que tiene que ver con la sentencia en caso de que salga culpable van a pasar 5 o 10 días para conocer los años o los fundamentos de la absolución".

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