“Muerte a la yuta”: pintada en una habitación del okupa de Pavón 2345.
“Muerte a la yuta”: pintada en una habitación del okupa de Pavón 2345.

En horas del mediodía de ayer, la Policía Federal encabezada por su jefe máximo Néstor Roncaglia continuaba el allanamiento a la casa tomada por un grupo de anarquistas en la calle Pavón al 2345, barrio de San Cristóbal, en el marco de la investigación bajo las órdenes del juez Julián Ercolini por la explosión ocurrida en la tarde de este miércoles en el cementerio de la Recoleta, con un artefacto explosivo en el mausoleo del jefe de policía Ramón Falcón a 109 años del atentado cometido por el anarquista Simón Radowitzky, que le quitó la vida.

La voladura terminó con una mujer herida de gravedad, Anahí Esperanza Salcedo, oriunda de Adolfo Sourdeaux, que fue trasladada al hospital Fernández tras perder tres falanges de una mano.

Bulones y “miguelitos” encontrados en la casa de Pavón.
Bulones y “miguelitos” encontrados en la casa de Pavón.

La casa es un foco histórico de una facción radicalizada de los punks anarquistas porteños. Hugo Rodríguez, detenido por la explosión en el cementerio, habría tenido la casa como domicilio. Cristian Genez, "El Largo", que asesinó a puñaladas al baterista del grupo punk Superuva, frecuentaba el lugar. Nueve personas fueron detenidas por la PFA, que examinaba el lugar con perros y su brigada de Explosivos, que en paralelo trabajaba en el mausoleo de Falcón.

Se encontraron, según Roncaglia, "elementos para fabricar bombas": caños y pólvora, así como bulones y clavos "miguelitos" para pinchar cubiertas.

Pintadas en las paredes.
Pintadas en las paredes.

Por otra parte, no es la primera vez que la okupa de Pavón -una casa de dos plantas tipo conventillo- es objeto de una redada policial: dos mujeres ya habían sido detenidas tras la muerte del baterista de Superuva. Según vecinos de Adolfo Sourdeaux, la PFA allanó la casa de Anahí Salcedo ayer por la noche. Según La Nación, un plano de la tumba de Ramón Falcón hecho a mano fue secuestrado en el lugar.

En la casa de Pavón funcionó, por ejemplo, una suerte de gimnasio para aprender kick boxing, así como conciertos de bandas punk y talleres.

Hoy, los okupas de Pavón enfrentan críticas. "Unos cabezas de termo", dice un histórico: "Ahora se regalaron y regalaron a todos los que estaban con ellos." Otros en el movimiento hablan de una larga guerra con los propietarios del lugar, de peleas internas, de un supuesto abuso sufrido por una mujer años atrás.

El frente de la propiedad.
El frente de la propiedad.