El ataque se produjo el martes por la mañana en Rosario (Rosario 3)
El ataque se produjo el martes por la mañana en Rosario (Rosario 3)

Andrés Lamboy (45), un empresario había sido testigo en el juicio en el que fue condenado el denominado "rey de la efedrina" Mario Segovia, resultó gravemente herido al ser baleado por un grupo de desconocidos cuando esta mañana dejó a su hijo en un colegio de la ciudad de Rosario.

El feroz ataque se produjo alrededor de las 9:00 cerca de la sede Fisherton del colegio Santo Tomé, en la intersección de Wilde y Mendoza.

Lamboy, vinculado a la venta de propiedades y campos, se aprestaba a abordar su camioneta Dodge Ram, poco después de dejar a su hijo en el colegio, cuando personas que circulaban en un Volkswagen Trend lo atacaron a balazos, por lo que recibió heridas en las piernas, el pecho y el abdomen. 

Según informaron medios locales, una ambulancia trasladó al empresario al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), donde permanecía internado en estado reservado.

El hombre baleado es yerno de Rubén Galvarini, un empresario de Villa Gobernador Gálvez que fue condenado a siete años de prisión en 2013 en el marco de la causa contra Segovia.

Andrés Lamboy sufrió heridas en las piernas, el pecho y el abdomen (Rosario 3)
Andrés Lamboy sufrió heridas en las piernas, el pecho y el abdomen (Rosario 3)

Según se probó, Segovia contrabandeaba efedrina desde el depósito fiscal del barrio de Barracas, en la ciudad de Buenos Aires, que era propiedad de Galvarini.

El hombre baleado en Fisherton manifestó en el juicio que había figurado como director del depósito aunque aseguró que nunca trabajó en la firma responsable, que su suegro era el encargado y que tenía trato directo con Segovia, a quien llamaba "Nicolás Mario".

El 29 de marzo de 2012 Segovia fue condenado a 9 años de cárcel por el Tribunal Oral en lo Penal Económico 2 de la Capital Federal en el marco de una causa por el contrabando a México de casi 300 kilos de efedrina y pseudoefedrina -que eran utilizados como precursores químicos para la elaboración de drogas sintéticas- ocultos en un cargamento de 12 toneladas de azúcar.