La localidad bonaerense de Las Malvinas, en el partido de General Rodríguez, está conmocionada luego de que trascendiera el viernes un crimen que habría ocurrido hace semanas: dos bebas gemelas fueron asfixiadas, carbonizadas y sus restos fueron arrojados al río Luján.

Todo comenzó el viernes pasado cuando la policía, a raíz de un llamado al 911, fue tras una mujer que caminaba en un estado de aparente insania por el barrio Agua de Oro. Los oficiales llevaron a la joven, identificada como María Jael Soledad Morra (33), a la dependencia para que declare y allí dijo que se había fugado de su vivienda donde estaba cautiva por su pareja, Nelson Zura Quispe Mendoza (38), con quien convivía hace 20 años.

Un móvil de la Comisaría 2° se dirigió a la casa y tomó declaración al hombre acusado, quien declaró que su concubina padecía un retraso madurativo y que siempre se escapaba e inventaba historias. Ambos fueron trasladados, junto con sus cinco hijos, a la dependencia, donde María aportó varios papeles a los uniformados. Entre ellos un certificado de vacunación que correspondía a dos bebas gemelas nacidas el 23 de junio del año pasado. Cuando le preguntaron a la joven dónde estaban, ella respondió que su pareja las había asfixiado porque "no dejaban de llorar".

En ese momento el hombre argumentó que había sido su pareja la responsable del doble crimen. Que ella las había tapado porque lloraban, que luego se fue a la cocina y que cuando volvió las halló muertas. Por eso, dijo, ante el miedo de la incriminación, prendió fuego los cuerpos de sus hijas y arrojó los restos quemados al río Luján. Dijo también que el crimen había sucedido hace semanas pero no precisó cuándo, ni si fue este año.

El hombre, de nacionalidad boliviana, fue detenido de inmediato acusado de "doble homicidio agravado por el vínculo, privación ilegítima de la libertad y violencia de género" en la Comisaría 1º de General Rodríguez y la mujer derivada a un especialista para corroborar su estado psicológico, aunque los resultados arrojaron que se encontraba ubicada en tiempo y espacio, consciente de sus actos y que no habían indicios de fabulación en sus dichos.

La perra Jana detectó restos humanos incinerados
La perra Jana detectó restos humanos incinerados

Federico Luppi, titular de la UFI Nº 10 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez, ordenó entonces dos allanamientos de urgencia. El primero en una casa del barrio Parque San Martín, propiedad de la madre del acusado. Allí se encontraron dos certificados de nacimiento correspondientes a Belén Valentina Zura Morra y Natalí Vanesa Zura Morra, que confirman que las bebas eran hijas naturales de Morra y Nelson Zura Mendoza.

Luego, gracias a la utilización de una perra especialmente entrenada de la Brigada de Rescate Canino K9 de Campana, los pesquisas policiales hallaron varios restos incinerados en un terreno baldío. La perra Jana detectó a pocos metros de una pequeña pared de ladrillos restos presuntamente humanos completamente quemados. La Policía Científica tiene ahora en su poder el material que, sospechan los investigadores, podrían ser restos de las gemelas asesinadas. El terreno será, en tanto, también analizado por perros entrenados por la policía.

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