Una mujer de nacionalidad uruguaya fue asesinada este jueves en el barrio porteño de Almagro. El homicida es un taxista, ex marido de la víctima, que violando una restricción de acercamiento la sorprendió en el hall del edificio donde vivía y la apuñaló. Alertados por los gritos de la mujer los vecinos dieron aviso al 911, pero a la llegada de los agentes el crimen ya había sido consumado. "Me mandé una macana", fueron las palabras del asesino al entregarse horas más tarde en el Departamento Central de la Policía Federal Argentina.

Según le refirieron a Infobae fuentes de la Policía de la Ciudad, personal de la Comisaría 9  fue desplazado a la calle Humahuaca al 3900 por una llamada al 911, que alertó de una mujer que pedía auxilio en el palier del edificio en el que vivía.

Al llegar, los oficiales se encontraron con la mujer tirada en el piso; el cuerpo presentaba un corte profundo de arma blanca. Minutos más tarde el personal del SAME constató que la mujer había muerto desangrada como consecuencia del ataque.

Luego de realizar las averiguaciones pertinentes se confirmó que se trata de Graciela Molina Fernández, una mujer de nacionalidad uruguaya, de 54 años, quien se presume fue atacada por su ex pareja, un hombre uruguayo de 73 años identificado como Walter María Gómez, taxista, que en base a lo que pudo saber este medio contaba con restricción de acercamiento otorgada por el Juzgado Civil 86.

A su vez se pudo corroborar que la víctima contaba con un botón antipánico brindado por la Superintendencia de Violencia Familiar y de Género de la Policía de la Ciudad, a raíz de que la mujer denunciaba hostigamiento y amenazas por parte de su ex. Al momento del ataque no se registró la activación de dicha alarma, lo que da a presumir que el agresor la sorprendió saliendo del departamento, sin darle tiempo a utilizarla.

A las 19, el acusado se presento en la Guardia del Departamento Central de Policia Federal manifestando "me mandé una macana". Allí fue atendido por el personal de guardia que se comunicó con el 911 para que se hiciera presente un móvil de la comisaria 6ta de la Policía de la Ciudad. El juez a cargo dispuso médico legista y también secuestro de la ropa.

En el lugar participó la División Escena del Crimen y personal de Homicidios y Comunicaciones para llevar a cabo el relevamiento de las cámaras del lugar que se encontraban grabando al momento del hecho. El caso está a cargo del Juzgado Criminal y Correccional N° 37.