Amante del animé, de una vulnerabilidad acentuada, una chica especial. Delfina Bagnasco, una adolescente de 14 años desapareció el domingo por la tarde y todavía su familia no sabe nada de ella.

Agustina, la madre, perdió contacto con su hija el domingo a las 10 de la mañana, cuando Delfina se despidió para irse a una supuesta fiesta de Cosplay en el barrio porteño de Palermo. Nunca volvió a casa.

Desde entonces, la madre entró en un espiral de desesperación para poder dar con el paradero de la chica. El mismo domingo salió a buscarla por las calles de Beccar y San Isidro y el lunes permaneció hasta las 2 de la mañana con la foto de su hija en brazos, pero nunca obtuvo una respuesta favorable.

"Delfina se fue de casa el domingo a las 10 de la mañana. Supuestamente se fue a una fiesta animé. Ella nunca llegó allí y nunca volvió a casa. Tenía que regresar a las seis de la tarde y, como nunca me respondió los mensajes, a las seis y diez yo ya estaba en la calle", aseguró la madre ante los medios.

La joven de 14 años era muy reservada y, según comentó Agustina, muy sensible. Tenía dificultad para entablar relaciones de amistad y su grupo de amigos no era de su colegio, sino de otros aficionados al animé de diferentes partes de la capital federal.

Incluso, Delfina había logrado empezar el año en una nueva escuela, después de pasar un año y medio tortuoso en otra establecimiento a raíz de numerosos episodios de bullying protagonizados por una compañera.

Agustina no descarta que su hija se haya marchado de su casa y se encuentre en este momento junto a un amigo. Al irse, dejó su tarjeta SUBE y otras pertenencias dentro del hogar, pero sí se llevó su celular, que quedó incomunicado a las pocas horas de haberse ido.

Agustina revisó los perfiles de su hija en las redes sociales y notó que todos los historiales de las conversaciones habían sido borrados. Por comentarios de algunas conocidas de la chica, la madre acudió a la casa de un amigo de Delfina, mayor de edad, quien le repitió una y otra vez que no sabía dónde se encontraba la adolescente.

Agustina recordó que su hija se marchó de casa en otras ocasiones, pero a las pocas horas volvía a ponerse en contacto para comunicar dónde se encontraba. Así, la sensación de desconcierto para los padres es absoluta.

La familia Bagnasco se quejó además del lento accionar de la Comisaría 5° de San Isidro para actuar sobre la desaparición de la chica. Le permitieron radicar la denuncia el lunes por la mañana y recién hoy, después de que varios medios se acercaran a la puerta del destacamento, le brindaron el material de las cámaras de seguridad.

La madre pidió que, ante cualquier posible información útil, la gente se comunique al teléfono 1565693270.