Rescataron a un ciervo de los pantanos herido y lo liberaron en el Delta del Paraná

Había sido encontrado en marzo con su hocico lastimado. Tras curarlo, ayer fue regresado a su hábitat

Rescataron y curaron a un ciervo herido en el Delta del Paraná

Un ciervo de los pantanos, cuya especie está en peligro de extinción, fue rehabilitado y liberado este martes tras haberlo encontrado en el Delta del Paraná con una lastimadura en su hocico. Se trata de un ejemplar macho adulto, de siete puntas, con un peso aproximado de 120 kilos que pudo regresar sano a su hábitat luego de un trabajo de especialistas liderados por la Brigada de Control Ambiental (BCA) del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación y la colaboración de la Secretaría de Medio Ambiente del municipio de San Fernando.

El animal fue hallado herido a fines de marzo pasado. En aquella ocasión, trabajadores de la empresa Forestal Arauco lo divisaron con una evidente afectación en la boca que hacía que el ejemplar no tuviese el comportamiento normal. Así, lanzaron una alerta que circuló a través del Comité Científico Técnico Ciervo de los Pantanos, compuesto por especialistas con experiencia en tareas de rescate y reinserción en la naturaleza.

Tras la asistencia del grupo de rescate -conformado por los inspectores de la BCA y el equipo veterinario de la Fundación Temaikèn, con el acompañamiento también de empleados del predio- se tomó al animal para atender sus heridas. Una vez realizadas las primeras curaciones, los expertos decidieron trasladar al ciervo para su correspondiente seguimiento veterinario.

Luego de un periodo de rehabilitación y de recibir el alta veterinaria, el ciervo de los pantanos fue liberado hoy en un predio de la mencionada empresa, ubicada en el Bajo Delta del Paraná, zona de distribución natural de la especie que es símbolo de la cultura isleña.

El animal fue hallado a fines de marzo con su hocico lastimado
El animal fue hallado a fines de marzo con su hocico lastimado

El mes pasado, el mismo Comité había rescatado y liberado a otro ejemplar, en este caso una joven hembra de siete meses a la que bautizaron como Itatí y que implicó un largo proceso de recuperación de su comportamiento silvestre, ya que era mantenida como mascota en una vivienda particular de la zona norte bonaerense.

La asistencia al animal comenzó los primeros días de febrero pasado a partir del aviso de un productor local. Los isleños que la habían encontrado, la llevaron inicialmente a su hogar y la cuidaron en un corral varios meses al verla desprotegida y sin su madre, posiblemente víctima de la cacería ilegal.

Cuando tomaron conciencia de que se trata de un animal silvestre que no puede ser mantenido como mascota, las personas se contactaron con las autoridades. El ejemplar juvenil fue trasladado al Centro de Rescate de Especies de Temaikén, en la localidad de Escobar. Allí se dio inicio a un trabajo interdisciplinario para logar la recuperación física y comportamental de la cierva antes de reinsertarla a su hábitat.

Finalmente, tras más de dos meses, llegó el día de la reinserción de Itatí al ambiente natural. Fue llevada a la Reserva de Biosfera de San Fernando.

Este martes por la mañana regresó a su hábitat
Este martes por la mañana regresó a su hábitat

Sobre la especie

En el Delta del Paraná, a 40 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, vive el ciervo autóctono más grande de Sudamérica. Su gran porte, capacidad de movimiento y distribución geográfica lo convierten en una especie focal para la conservación, dado que al recuperar y mantener su población también se están protegiendo la flora y fauna nativa junto con los procesos ecológicos del ambiente natural del Delta, apuntan desde la Fundación Temaikèn.

Se calcula que la población actual ronda los 800 individuos. La subpoblación del Delta del Paraná fue categorizada “en peligro de extinción”, y, la situación se agrava en el Bajo Delta o Delta Inferior, donde reside su población más austral y la más singular desde el punto de vista genético.

Las principales problemáticas que afectan a la especie en el Bajo Delta son la caza furtiva, los cambios ambientales impuestos por la expansión ganadera y la producción forestal, la tenencia ilegal y heridas por perros cimarrones.

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