La Unión Nacional de Tabacaleras PYMES argentinas (UNTAPYA), presidida por el empresario Osvaldo Trillo, solicitó al gobierno nacional una suba de impuestos para la industria del tabaco. La propuesta, que no tiene muchos antecedentes, sorprendió a algunas compañías del sector porque de ser aplicada provocará aumentos en los precios de venta.
Según argumentó Trillo, hoy el Estado pierde $50 mil millones por año en concepto de tributos internos que dejaron de aplicarse a los cigarrillos. Ese flujo de dinero -consideró- podría ser fundamental para el desarrollo de las medidas postpandemia que proyecta el gobierno nacional. Lo llamativo de la cuestión es que el directivo solicita un gravamen que impactará de lleno en las finanzas de las compañías que representa y que impactará en el bolsillo de los consumidores que sostienen la actividad.
Trillo recordó que el gobierno de Mauricio Macri “redujo inexplicablemente del 75% al 70% los impuestos internos al cigarrillo” e impuso un tributo fijo – conocido como Impuesto Mínimo- que abonan las grandes empresas, propietarias de marcas que concentra el 80% del mercado. Las pymes del sector fueron a la Justicia y hoy el tema está en manos de la Corte Suprema, que podría expedirse en los próximos meses.
“Es una medida que inexorablemente llevará a la quiebra a todas las pymes del sector, y beneficia de forma desmedida y arbitraria a las grandes multinacionales que giran dólares todos los años en pago de dividendos por sus marcas”, evaluó Trillo.
Y concluyó: “Recientemente, las multinacionales acaban de extinguir las últimas marcas nacionales de cigarrillos, para poder girar el 100% de las utilidades al exterior a dólar oficial a sabiendas que el recurso más escaso en Argentina es la divisa. Cuidar la industria nacional es cuidar empleo argentino para miles de familias, y evitar la fuga descontrolada de divisas a manos del monopolio que controla toda la industria”.
La nueva propuesta de Trillo nivela los impuestos al tabaco elevando los precios, controlando el consumo, y aumentando al doble el Fondo Especial del Tabaco como ayuda a las provincias. “Mi plan es que todas las empresas paguen más, esto represente más beneficios al Estado argentino; pero abortar la maniobra del Impuesto Mínimo que solo busca concentrar la industria en manos de los dos grandes jugadores globales”, culminó.