La inspiradora historia de una adolescente mendocina: vive en un barrio humilde sin acceso a internet y sueña con ser escritora

Lucía Elena Parra tiene 18 años. Cuando cumplió los 15 escribió su primer cuento. En una vivienda con piso de tierra y techo de chapa buscó seguir estudiando en medio de la pandemia, más allá de la falta de recursos. Su vocación conmovió a sus profesores y su historia recorre el país

Lucía Elena Parra tiene 18 años y vive en Mendoza con sus padres, sus cinco hermanos y sus perros. Su devoción por la escritura empezó cuando tenía diez años (Gentileza: Diario Los Andes)
Lucía Elena Parra tiene 18 años y vive en Mendoza con sus padres, sus cinco hermanos y sus perros. Su devoción por la escritura empezó cuando tenía diez años (Gentileza: Diario Los Andes)

Cuando tenía 10 años, Lucía Elena Parra (18) descubrió que le gustaba escribir cuentos. Podía pasar horas imaginando historias, creando personajes, eligiéndoles un nombre e ideando los conflictos que debían enfrentar. Con los años, eso que empezó como un hobby se convirtió en su estilo de vida. “Es lo que más disfruto. Siempre trato de hacerme un ratito para escribir”, cuenta a Infobae.

Lucía es la quinta de seis hermanos. Vive con su papá (changarín) y su mamá (ama de casa) en una casa con techo de chapa y piso de tierra, ubicada en el barrio San Expedito de Luján de Cuyo (Mendoza). Durante las últimas horas, su historia recorrió distintos medios y portales de su provincia. Fue después de que la directora de la Escuela Champagnat de El Challao, donde asiste Parra, pidiera ayuda para conseguir un dispositivo con Internet porque, en contexto de pandemia y con la institución cerrada, a la adolescente se le dificultaba cumplir con las tareas.

La familia Parra tenía un solo celular y muy antiguo. Para que Lucía pudiera seguir estudiando le hacíamos fotocopias de la tarea y, una vez por semana, los docentes se comunicaban con ella para hacerle las devoluciones”, explica a este medio Belén Donoso (33), directora del nivel secundario del Champagnat.

A la charla se suma Inés Montanari (55), maestra de Lengua de la adolescente. “Por más buena voluntad que le poníamos, la realidad es que Lucía se quedaba fuera de las clases virtuales e imposibilitada de participar de las propuestas que íbamos haciendo. Por ejemplo, si mandábamos un video por WhatsApp, no tenía forma de verlo”, agrega la profesora.

Lucía Elena vive en una casa con techo de chapa y piso de tierra, ubicada en el barrio San Expedito de Luján Cuyo (Mendoza) (Gentileza: Diario Los Andes)
Lucía Elena vive en una casa con techo de chapa y piso de tierra, ubicada en el barrio San Expedito de Luján Cuyo (Mendoza) (Gentileza: Diario Los Andes)

Hasta hace tres años, la Escuela Champagnat de El Challao funcionaba solamente para el nivel primario. Tras detectar que la mayoría de los egresados no había podido retomar sus estudios (“No había otros colegios por la zona y no tenían ni para el colectivo”, explica Belén Donoso) las autoridades del Champagnat inauguraron un secundario. Por eso, a pesar de tener 18 años, Lucía cursa el tercer año junto a su hermana de 15.

Cuando pudo volver a la escuela, en marzo de 2018, Parra se acercó a su maestra de Lengua y, en secreto, le contó que ella escribía cuentos. También le dijo que le gustaba leer, pero que en su casa no había muchos libros. Montanari se conmovió. “Le ofrecí algunos de mi biblioteca y me di cuenta de que realmente le gustaba leer porque me los devolvía a los dos o tres días. Además, me comentaba todas las tramas”, recuerda la docente.

Fanática de la saga de Harry Potter, el último libro que leyó la adolescente fue “Las crónicas de Narnia”. Su escritora favorita, dice, es Isabel Allende y ya leyó varias de sus novelas. “Algún día me gustaría escribir como ella”, sueña.

Admiradora de Isabel Allende, Lucía Elena Parra ya leyó varias de sus novelas. “Algún día me gustaría escribir como ella”, sueña (Gentileza: Diario Los Andes)
Admiradora de Isabel Allende, Lucía Elena Parra ya leyó varias de sus novelas. “Algún día me gustaría escribir como ella”, sueña (Gentileza: Diario Los Andes)

La princesa y el vagabundo

Lucía Elena Parra nació el 13 de junio de 2002. Ese mismo día -cosas de la vida- se celebra el Día del Escritor. Ese mismo día, pero hace tres años, el Champagnat organizó una actividad para conmemorar la fecha.

“Invitamos a la escritora mendocina Eliana Edith Abdala, autora de ‘La fuerza de los Monterrey: la leyenda de Quinteros’. Los chicos ya habían leído el libro y la idea era hacer un intercambio”, cuenta a este medio Inés Montanari.

Según la maestra, Lucía quedó tan fascinada con la actividad que, entre varios profesores, hicieron una vaquita y le compraron el siguiente ejemplar de la saga: “El alumbramiento”. “Se lo leyó en tres días”, recuerda Inés.

Un año después, el 13 de junio de 2019, la escuela repitió la actividad. Esa vez la invitada fue la escritora Marian Romero Day y dio una charla sobre cómo era vivir de la escritura y de la poesía. En ese contexto, Lucía se animó a contar delante de sus compañeros que ella también escribía y que tenía un cuento. Marian le insistió para que lo leyera en voz alta pero, como no quiso, lo terminó leyendo ella. Después la felicitó y le regaló uno de sus libros. “Fue un momento muy emocionante y un lindo reconocimiento”, cuenta Inés Montanari.

El cuento en cuestión se llama “La princesa y el vagabundo” y la adolescente lo había escrito hacía un año. Con el apoyo de su profesora de Lengua, lo postuló a un concurso que no ganó, pero igual la incentivó a seguir escribiendo. “Es la historia de una chica que se enamora de un vagabundo. La moraleja es que la verdadera riqueza está en el corazón de las personas y no en las cosas materiales”, dice Parra.

El 13 de junio de 2019 Lucía se animó a contar delante de sus compañeros de clase que a ella le gustaba escribir y que había escrito un cuento llamado "La princesa y el vagabundo" (Foto/Gentileza de la entrevistada).
El 13 de junio de 2019 Lucía se animó a contar delante de sus compañeros de clase que a ella le gustaba escribir y que había escrito un cuento llamado "La princesa y el vagabundo" (Foto/Gentileza de la entrevistada).

Una historia con final feliz

En la familia Parra todavía están revolucionados por el alcance que cobró la difusión de la noticia. “Mi hermano me dijo que si algún día escribo una novela, le gustaría ser el primero en leer el manuscrito”, dice Lucía.

Ahora, la joven de 18 años no solamente tiene un celular con conexión a Internet sino que, gracias a la solidaridad de un anónimo, recibió un escritorio, una silla, una computadora y varios libros para sumar a su biblioteca. También, cuenta Belén Donoso, le hicieron llegar una beca de una fundación que ayuda a niños y adolescentes.

Según la docente de Lengua, la computadora le va a venir bien para digitalizar los textos que escribe a mano. “Lucía tiene un montón de cuentos escritos en lápiz, pero se le volvía muy tedioso pasar las correcciones que yo le hacía y volver a escribir todo desde cero”, sostiene Inés Montanari.

La historia de Lucía Elena Parra es ejemplo de que el que quiere puede y, también, inspiró a más de uno. “Hoy me escribió una chica por Facebook. Me dijo que ella también sueña con ser escritora, pero que le daba vergüenza que otros leyeran sus textos. A mí me pasaba lo mismo, pero creo que hay que animarse”, se despide la joven.

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