Cómo es el nuevo kit de fabricación nacional para testear coronavirus y abastecer a pequeños laboratorios

Lo realiza un consorcio de UNSAM y UNQ y dos pequeñas empresas de base tecnológica fundadas por los mismos científicos. Todos los insumos son nacionales

smercado@infobae.com


infobae-image

Antes de llegar a la Municipalidad de San Martín, por la mano derecha de la avenida 25 de Mayo, está el impactante Campus Miguelete de la Universidad de San Martín con su biblioteca, teatro, auditorios, talleres, centros tecnológicos y facultades. Uno de esos edificios es el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas Dr. Rodolfo Ugalde, 600 metros cuadrados construidos bajo pautas de bioseguridad BSL3, que precede a otros 4.000 metros cuadrados, algo así como una fábrica donde se produce para la venta lo que comercializa una pequeña empresa de biotecnología, que tiene a los propios investigadores como fundadores, Chemtest.

Quien se lo explica a Infobae es el decano del IIB, Juan Ugalde. “Junto a Productos Bio-lógicos que en la Universidad de Quilmes tiene un esquema similar a Chemtest, decidimos hace tres meses avanzar en el desarrollo de este sistema diagnóstico molecular para coronavirus uniendo dos tecnologías, la que tenía PB-L, que es una tecnología de amplificación isotérmica de multiplicación del virus en un tubo de ensayo, y el sistema de detección que tenemos en Chemtest en formato de tira reactiva”.

Los nuevos kits tienen componentes nacionales (foto Thomas Khazki)
Los nuevos kits tienen componentes nacionales (foto Thomas Khazki)

El kit desarrollado consiste en una amplificación del material genético del virus, es decir, fotocopia millones de veces la presencia del virus en el hisopo y luego detecta ese amplificado en una tira reactiva como si fuera un test de embarazo. De esa forma rápida y muy sencilla y con un mínimo equipamiento diagnostica si una persona está cursando una enfermedad como COVID-19.

El personal que trabaja en la elaboración de los kits
El personal que trabaja en la elaboración de los kits

Ahora el que habla es Marcos Bilen, biotecnólogo salteño orgulloso del trabajo que la UNQ está desarrollando como unidad de diagnóstico COVID que está montada en esa universidad, centralizando las muestras de la zona Sur. Cuenta: “La metodología isotérmica fue descripta hace bastante, pero lo que hicimos nosotros fue agregar otros componentes que la hacen más simple, esta nueva la bautizamos Easy Look Amplification (ELA), porque es mucho más simple y permite saber si el paciente se encuentra o no en fase de contagio, lo que resulta fundamental para aplicar los protocolos de aislamiento y tratamiento temprano”.

Agrega que “por otro lado, los componentes están producidos y fabricados en la Argentina, que en este momento es algo importante porque todos quieren los mismos insumos importados, y es un problema. Tanto Chemtest como PB-L tienen la plataforma para producir las tiras reactivas, que es uno de los componentes principales, como la enzima que es el otro componente principal. Por eso el objetivo del proyecto no era solo el desarrollo sino el desafío de producir un stock que pueda ir abasteciendo las necesidades del Estado”.

Por estos días están produciendo el primer lote piloto de 10 mil determinaciones, pero tienen previsto, para el mes que viene, un objetivo de 100 mil determinaciones “mínimo, y vamos a ir escalando progresivamente hasta llegar a la máxima capacidad posible”.

Los científicos de ambas universidades están especialmente satisfechos porque el nuevo kit les permitirá tener un producto que independizará a los laboratorios de tener test llamados Real Time PCR, que exigen una tecnología excesivamente onerosa para laboratorios de hospitales o localidades chicas o alejadas y, además, presentan el riesgo del traslado.

Juan Ugalde y Marcos Bilden (foto Thomas Khazki)
Juan Ugalde y Marcos Bilden (foto Thomas Khazki)

“Los grandes laboratorios ya están abastecidos con el Real Time PCR, nosotros pretendemos trabajar en una demanda más capilar, que va a evitar que una persona corra el riesgo de transportar muestras con material peligroso por el transporte público o aun remises, con la posibilidad de generar nuevos contagios”, coinciden ambos.

Lo normal es que los laboratorios más pequeños concentren las muestras y tercericen en un laboratorio que tenga Real Time PCR, pero esa tercerización está saturando el sistema; antes le podían hacer 15, ahora le hacen 5. Este tipo de kits brinda una solución que permite independizarse de esa red y ampliar y acelerar la capacidad diagnóstica, con mayor seguridad sanitaria y también más rapidez y más bajo precio, ya que sale 40% más económico y en una hora y media pueden testear entre una y 20 muestras. “El tiempo es más o menos el mismo de una a 20″, aseguran.

Eso sí, la muestra seguirá tomándose con hisopado nasofaríngeo. “No vamos a zafar nunca de eso”, dice Ugalde. Y Bilen precisa que “el sistema más eficiente es el lavaje broncoalveolar, pero es inviable, entonces se hace el hisopado, que tiene una eficiencia menor, pero sirve y funciona. La saliva tiene una eficiencia todavía menor y funcionaría en algunos contextos, pero no es recomendable”.

Seguí leyendo:

Investigadores argentinos desarrollaron un suero anti COVID-19 que neutralizó el virus

Nuevas recomendaciones para pacientes con COVID-19: 13 días de aislamiento y alta sin PCR

El gobierno bonaerense advirtió sobre el nivel de ocupación de las camas de terapia intensiva y pidió que se endurezca la cuarentena

Los efectos de la cuarentena en los jóvenes: ansiedad, depresión y estrés

MAS NOTICIAS

Te Recomendamos