Alfredo Coto, dueño de la cadena de supermercados, encabezó personalmente una protesta junto a sus empleados tras el cierre de una sucursal en Ramos Mejía, en La Matanza, y acusó al intendente Fernando Espinoza de haber actuado con “motivaciones políticas”.

Esta tarde, Coto y su esposa Gloria, junto a un grupo de trabajadores, protestaron en la puerta del local que fue clausurado por empleados municipales. Cuando le preguntaron si la clausura se debió a un aumento de precios, el empresario lo negó categóricamente y responsabilizó personalmente al intendente del municipio.

Según trascendió, las autoridades municipales alegaron una supuesta falta en las normas de bromatología. “Clausuraron por una torta que estaba al lado de un pollo en un freezer. Esto es un tema político”, dijo el delegado y pidió la intervención de las autoridades nacionales.

En la sucursal trabajan unos 500 empleados
En la sucursal trabajan unos 500 empleados

Visiblemente enojado, Coto desafió a Espinoza a presentarse en la sucursal para que pudieran “inspeccionar juntos el mercado”. “Si hay que corregir algo, rápidamente lo hacemos. Acá trabaja gente de muchos años de experiencia que no se equivoca, pero si hubo un error se arregla”, insistió el empresario.

Coto también aseguró que intentó comunicarse varias veces con el intendente pero nunca tuvo respuesta. “Que me atienda si le da la cara. Evidentemente no es el hombre adecuado para gobernar La Matanza”, dijo.

Pasadas las 21, el empresario seguí en la puerta del local ubicado en avenida Rivadavia al 13.000, Ramos Mejía. “Nosotros somos el aparato productivo, nosotros nos dedicamos a trabajar”, lamentó.

Desde la empresa explicaron que se trató de un tecnicismo que se utilizó como excusa. “Se debería labrar un acta, y si corresponde una multa se abonará para seguir trabajando en este contexto de pandemia. Miles de personas vienen a comprar todos los días productos esenciales”.

No es la primera vez que Coto y Espinoza se enfrentan. En febrero de 2016, Coto anunció junto al presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal un desembolso de $2.500.000.000 para la construcción de cinco centros comerciales, entre los que se contaba uno en Isidro Casanova de cerca de 30.000 metros cuadrados, con una inversión de $600.000.000 que generaría más de 500 puestos de trabajo. La obra ubicada en un terreno sobre la Av. Juan Manuel de Rosas (Ruta 3) al 6100, junto al Hospital Paroissiene, sufrió una decena de frenos judiciales y administrativos.

Seguí leyendo: