El restaurante en Salta que ofrece comida gratis para los policías que patrullan durante la cuarentena por el coronavirus
El restaurante en Salta que ofrece comida gratis para los policías que patrullan durante la cuarentena por el coronavirus

Este es mi pequeño aporte a los que nos cuidan en este momento terrible. Hoy me toca cuidarlos a ellos”, dice a Infobae Rubén Jauregui dueño de un local gastronómico de Salta. Hace un par de horas tuvo un gesto con los policías de la provincia que patrullan para garantizar la seguridad en el contexto del coronavirus.

“Hola amigos policías si andan por la zona los invito a mi restaurante que está en Buenos Aires 616, ...por un plato de sopa y un baño o lo que necesite. Claro sin costo. El Gaucho Amado”, escribió Rubén en un grupo de venta y compra en redes sociales. Las respuestas no tardaron en llegar.

No todas son malas noticias en el contexto incierto de la pandemia, hay quienes adoptan acciones para apoyar a otros. Rubén tiene una motivación personal. “Mi hermano es policía, entiendo que hoy más que nunca necesita el apoyo. Si puedo aportar, cómo no lo voy hacer”.

No lo dudó. Hace un año abrió un local gastronómico con sabores salteños y desde que se dictó la cuarentena total ofrece platos sin cargo a los miembros de la fuerza. “No me cuesta nada y hoy tengo la oportunidad colaborar. Los policías pasan largas horas en las calles sin un baño o algo de comer”, cuenta el dueño del restaurante.

El aviso tuvo gran repercusión en las redes sociales y entre los vecinos de la zona. “Me escribió gente agradeciendo, mandando bendiciones. Quiero compartirlo con más gente, que se haga visible en todo Salta”.

Ruben está en pareja, es padre de un bebé de seis meses y otro que viene en camino. Desde adolescente sabía que quería seguir el camino de la gastronomía. En enero de 2019 lo logró. “Junté algo de ahorros de mi anterior trabajo (chofer de transporte de niños con discapacidad) y alquilé este local en pleno zona comercial de Salta”.

Rubén (remera celeste) en la mesa con su pareja, y las tres cocineras que trabajan en el restaurante. Hoy solo va una de ellas por la poca demanda
Rubén (remera celeste) en la mesa con su pareja, y las tres cocineras que trabajan en el restaurante. Hoy solo va una de ellas por la poca demanda

De a poco fue comprando las sillas, las mesas, y todos los necesario para abrir las puertas de su espacio. Un negocio amplio de casi 200 metros cuadrados con detalles norteños que cuelgan desde las paredes. Llamó el restaurante El Gaucho Amado, en homenaje a su padre . “Le gusta el campo, las vacas, los caballos y las peñas”.

Una vez por semana -previo a la pandemia- trataba de organizar peñas. “Había bastante movimiento porque es una zona turísticas. Hoy el panorama es otro, más bien desolador. Por eso solo abrimos de 11 a 15 horas. Hay poco trabajo”.

Las calles sin circulación en Salta
Las calles sin circulación en Salta

En El Gaucho Amado trabajaban tres cocineras, que con dedicación hacían los platos locales. Pero el contexto lo obligó a contar con una sola persona en la cocina. “Soy el dueño y mozo. Hago de todo. No fui a la universidad, preferí empezar a trabajar”.

Hoy su restaurante trabaja solo dos horas por día, pero ofrece un plato caliente y baño para los policías
Hoy su restaurante trabaja solo dos horas por día, pero ofrece un plato caliente y baño para los policías

¿Cuál es la especialidad de la casa? “Las famosas empanadas salteñas, Tamales, Locro y Lomo a la frontera”, responde sin disimular su orgullo. También hay minutas como pizza, milanesa y pastas.

El menú del día, que incluye sopa y postre, cuesta 220 pesos. Eso no es todo. Ofrece promos para llevar: una docena de empanadas a 250 pesos.

No es la primera vez que propone hacer este tipo de iniciativas de impacto social. “Pienso en precios accesibles de menús familiares. Los domingos por lo general viene un papá con sus tres hijos, siempre les regalo un plato. Estamos todos juntos en esto”.

La de Rubén no es la única acción solidaria en Salta. Los vecinos de la zona, también suman sus esfuerzos y talentos para ayudar en esta terrible pandemia: un herrero ofreció arreglar camillas o sillas de ruedas ad honorem; otro vecino se contactó con Rubén para hacer las entrega de las viandas a los policías.

Rubén espera ansioso que los policías que patrullan durante la cuarentena total se acerquen a pedir un plato de comida: “Todavía no se acercó ningún oficial, pero yo les digo que vengan porque van a comer muy rico. Y es l mínimo que puedo hacer por aquellos que nos cuidan”.

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