La misa fue en la parroquia del Colegio Marianista, en Caballito
La misa fue en la parroquia del Colegio Marianista, en Caballito

Ayer Fernando Báez Sosa hubiera cumplido 19 años. A un mes y medio de su brutal asesinato en la puerta del boliche Le Brique en Villa Gesell a manos de un grupo de rugbiers, su familia lo recordó con una misa en el Colegio Marianista de Caballito, donde cursó la secundaria.

Justamente allí conoció a su novia, Julieta Rossi, quien le escribió una conmovedora carta. “Hoy vos estarías recibiendo mi regalo sorpresa de cumpleaños y estaríamos recordando que hace un año, yo te estaba pidiendo perdón por llegar tarde y te llevaba una bolsa verde que adentro tenía 2 regalos, que en este momento los miro y no puedo evitar llorar, estaríamos recordando cómo tu mama y la hermana de Mati nos vieron abrazados en la plaza y yo me puse roja de vergüenza”, escribió Julieta.

Y continuó: “Espero que donde estés, el tiempo siga pasando y puedas festejar, y si no es así, acá vamos a estar nosotros (no festejando tu cumpleaños porque la realidad es que no podemos) pero sí festejando el día en que empezó, lo que hasta el 18 de enero del 2020 iba a ser, tu hermosa vida”.

En la ceremonia de ayer, familiares y amigos acudieron con carteles, banderas, fotos y pancartas que repiten un mismo reclamo: justicia. También se acercaron cientos de personas a brindar su apoyo.

A la salida del servicio religioso, Graciela Sosa, la mamá de Fernando, agradeció el cariño de la gente que se acercó para acompañarla. “Sentí que Fer estaba entre nosotros”, aseguró entre lágrimas.

“Sé que no hubo velas para apagar, no hubo torta, no hubo abrazo ni nunca lo habrá”, se lamentó. Silvino, el papá, agradeció al colegio donde iba su hijo por realizar la misa y también reconoció “el apoyo de la gente”.

"Todos tenemos que comprometernos, siempre los ciudadanos tenemos algo por hacer. No hay que permitir que lleguemos a este nivel de agresión y maldad”, dijo el abogado de la familia Báez Sosa, Fernando Burlando, en la puerta del colegio.

Los presentes exigieron justicia con banderas y carteles
Los presentes exigieron justicia con banderas y carteles

Esta mañana dos de los rugbiers detenidos por el crimen recibieron asistencia psiquiátrica, tras un pedido realizado por su defensa ya que dijeron sentirse afectados por las condiciones de encarcelamiento.

Lucas Pertossi (21) y Ayrton Viollaz (20), imputados como coauotres del homicidio, fueron asistidos profesionalmente por un médico psiquiatra del Servicio Penitenciario Bonaerense, en la Unidad Penitenciaria 6 de Dolores.

El pedido de asistencia había sido formulado el viernes de la semana pasada por el abogado defensor de los imputados, Hugo Tomei, ante el juez de Garantías de Dolores, David Mancinelli, quien giró la solicitud a las autoridades del penal en el que están detenidos los ocho rugbiers.

A partir del resultado de la entrevista con Pertossi y Viollaz, el médico psiquiatra, que viajó expresamente desde Mar del Plata para asistir a los detenidos, deberá informar la situación de ambos jóvenes al magistrado.

Decenas de personas se acercaron a dar su apoyo a la familia
Decenas de personas se acercaron a dar su apoyo a la familia

Según los investigadores, la intención de los dos detenidos era hablar de las condiciones de alojamiento, ya que por el lugar en el cual están encerrados no pueden acceder al patio del penal ni realizar actividades físicas o culturales, y solo tienen una hora por día para poder comunicarse por teléfono con sus familiares y una radio para saber lo que ocurre afuera.

Es que por cuestiones de seguridad, tanto ellos como Máximo Thomsen (20), Ciro Pertossi (19), Blas Cinalli (18), Enzo Comelli (20), Luciano Pertossi (18) y Matías Benicelli (20), están alojados en una celda del sector de la Alcaidía del penal, alejados del resto de la población carcelaria para evitar que puedan sufrir algún tipo de agresión por parte de otros presos.

FOTOS: Nicolás Stulberg

Seguí leyendo: