Greta Thunberg encabezó la marcha en Madrid por la cumbre del clima este 6 de diciembre de 2019 (REUTERS/Javier Barbancho)
Greta Thunberg encabezó la marcha en Madrid por la cumbre del clima este 6 de diciembre de 2019 (REUTERS/Javier Barbancho)

Las negociaciones para poner en marcha el Acuerdo de París van muy lento. A casi una semana de iniciarse la cumbre del clima en Madrid (COP25) fue Greta Thunberg y los jóvenes los que otra vez reclamaron acciones urgentes para tratar de frenar el aumento global de la temperatura promedio en 1,5ºC.

Medio millón de personas siguió a la joven sueca en la capital española: “La única cosa que queremos ver es acción real y eso no está pasando. Por supuesto que hemos conseguido mucho, pero, si miramos desde diferentes puntos de vista, no hemos logrado nada”.

Javier Barden, uno de los actores españoles más cotizados en Hollywood, tomó la palabra para arremeter contra aquellos políticos que niegan que la mano del hombre esté detrás del cambio climático. Y señaló, en un encendido discurso, al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y al alcalde de Madrid, Martínez Almeida.

Javier Bardem fue uno de los principales oradores en la marcha en Madrid (REUTERS/Javier Barbancho)
Javier Bardem fue uno de los principales oradores en la marcha en Madrid (REUTERS/Javier Barbancho)

Tras alertar sobre la urgencia de la actuación global para frenar las peores consecuencias del cambio climático, Bardem afirmó: “Los políticos deben estar a la altura de este momento histórico. Desde ese, perdonad, esto es a nivel muy personal, estúpido de Trump, que abandona los acuerdos globales y, hasta, esto también es personal, ese estúpido de Almeida, que quiere revertir Madrid Central”.

El actor y activista ha pedido a los gobiernos que dejen de subvencionar las energías “sucias” y ha exigido que se acelere la transición energética hacia un sistema cien por cien renovable y eficiente.

Un joven da un discurso en la Plaza de los dos Congresos en Buenos Aires
Un joven da un discurso en la Plaza de los dos Congresos en Buenos Aires

Mientras tanto, en Buenos Aires los jóvenes volvieron a reclamar frente al Congreso de la Nación por mayor compromiso climático de los políticos a nivel nacional. Precisamente en una declaración conjunta, jóvenes argentinos y latinoamericanos publicaron el primer pronunciamiento: “En vista de que la región de América Latina y el Caribe es hogar de una mayor parte de la megabiodiversidad existente en el mundo y con consciencia de la relevancia ambiental, cultural y el valor que esto presenta para el planeta entero como sitio de mitigación ante el Cambio Climático, nos pronunciamos y exigimos, como jóvenes, como ciudadanos del mundo y de América Latina y el Caribe que el sector público, privado, la academia, la sociedad civil y los demás sectores, se comprometan a actuar de manera conjunta a nosotros en la protección de la biodiversidad de esta región”.

El comunicado también agrega: “Rechazamos intensamente las políticas y las prácticas que incentiven la continuidad de una economía carbono dependiente, basada en la extracción de petróleo, gas natural y otros recursos fósiles para el sostén energético y económico de las naciones que integramos a América Latina y el Caribe”.

La cumbre en Madrid empezará la semana que viene
La cumbre en Madrid empezará la semana que viene

El documento finaliza con pedido expreso a los representantes de los países: “Hacemos un llamado inmediato a los gobiernos de los países de la región a firmar y ratificar el Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, mejor conocido como Acuerdo de Escazú. Exigimos su ratificación antes de diciembre de 202”.

En Madrid, además de Greta, también hubo una importante presencia latinoamericana, sobre todo en torno a banderas chilenas. Ayudaba a sostener una de ellas, llevada en horizontal y decorada con lazo negro, la santiagueña Madeleine Álvarez, residente en Madrid desde hace dos meses. Quería denunciar “la violación de los derechos humanos bajo el gobierno de Piñera”, y comprometerse “porque mañana puedo ser yo también”, decía.

Nicolás Stulberg
Nicolás Stulberg

También se podían ver trajes coloridos y plumas que eran imán para las cámaras en una representación indígena de la Amazonia brasileña. “Fora Bolsonaro”, gritaban. Gilena Cricachí, la portavoz, explicaba que ha venido a Madrid para clamar “por la salud del planeta y la defensa de la vida”.

Los latinos iban mucho más adelante que la representación de distintas ramas de Extinction Rebellion, que lucían en sus banderas sus ya famosas X. El grupo Rebel.lió o Extinció Barcelona portaban pancartas

El ambiente era festivo en muchos tramos poblados de niñas y niños. “Aquí están / los ecologistas”, coreaba un grupo de escolares. Sobre sus cabezas, numerosas carteles escritos en inglés y pegados a palos de caña para su fácil transporte. Los eslóganes más paseados en esos cartones fueron “Comsuption consumes you”, “The rich pollute a lot”, “Denial is suicide”, “No time to waste” y “There is not a PLANet B” (“El consumo te consume”, “El rico poluciona mucho”, “La negación es suicidi”, “No hay tiempo que perder” y el juego de palabras “No hay PLANeta B”).

Dos jóvenes que se manifestaron frente al Congreso argentino
Dos jóvenes que se manifestaron frente al Congreso argentino

La diplomacia, lenta

Respecto de la negociaciones, la discusión sobre las finanzas siguen siendo lo que bloquea las negociaciones, así como también la definición de los intercambios en torno al mercado de bonos de carbono.

El resumen de los facilitadores, presentado el jueves por la noche, no incluye suficientes referencias a la solicitud de financiación del G77 (cuyo presidente, actualmente, es Palestina) y del grupo de Países Menos Desarrollados. Hasta que no haya algún tipo de resolución o compromiso inteligente sobre el apoyo a los países afectados por fenómenos meteorológicos extremos, es difícil ver cómo este tema se resolverá. Lo que lo hace aún más difícil: ni siquiera se trata de un simple enfrentamiento entre el Norte y el Sur sobre el flujo de dinero, sino que el grupo de países en desarrollo también está dividido internamente sobre si se necesita una nueva instalación, o si ésta debería integrarse con los fondos para el clima que ya existen.

Cientos de jóvenes se movilizaron al Congreso argentino (Fotos: Nicolás Stulberg)
Cientos de jóvenes se movilizaron al Congreso argentino (Fotos: Nicolás Stulberg)