Voces defensoría general

“Vinimos acá porque tuvimos sucesos bastante importantes y que son feos porque uno no elige estar acá”, dice una joven. Otra agrega que “capaz queda mal, pero estoy mejor acá que cuando estaba con mi mamá. “Yo cuando era la chica, para mi lo más importante era tener un hogar, una casa, un lugar donde me quisieran porque donde yo estaba no me querían. Y tener un techo, comida, salud, escuela”, cuenta una tercera. Ellas y otros chicos dicen juntos que tienen derecho a tener una vida digna, a que no sean maltratados ni obligados a trabajar, a jugar y a divertirse, a la educación y a la salud.

“Voces” es el nombre del video con los testimonios de chicos y chicas de ocho a 20 años que cerró la semana pasada la campaña “A 30 años de la Convención de los Derechos del Niño: el compromiso con la infancia” que desde agosto realizó la Defensoría General de la Nación. Son niños y adolescentes que están alojados en institutos de menores y hogares de la ciudad de Buenos Aires.

El video es un recorrido que hacen los chicos y chicas con sus testimonios desde que ingresaron a un hogar o un instituto, pasando por lo que viven allí, cómo es no tener o estar alejados de su familia, la discriminación que sufrieron, la falta de derechos y la necesidad de ser escuchados. “¿Cómo me estás cuidando si no me oís?”, cierra el video.

La Defensoría General inició en agosto la campaña por los 30 años -que se cumplieron el 20 de noviembre– de la sanción por parte de la ONU de la Convención sobre los Derechos del Niño que Argentina incorporó a la Constitución Nacional. Allí se establecen los derechos de los menores y el tratamiento que cada uno de ellos debe recibir por su condición. En el país la norma sobre los menores que está vigente es el decreto ley 22278 que fue sancionado durante la última dictadura militar y que es anterior a la Convención.

El partido de fútbol en el instituto San Martín
El partido de fútbol en el instituto San Martín

El cierre de la campaña fue el viernes pasado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires con una jornada académica de la que participaron la defensora General de la Nación, Stella Maris Martínez, la representante de Unicef en Argentina, Olga Isaza, y la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, entre otras personas.

Allí se expusieron fotografías de los chicos y chicas de los institutos y se realizó una jornada académica sobre los derechos de la infancia. “Los niños siempre fueron sujetos de derecho. El problema es que eran sujetos incapaces, como los locos. Tenían derechos, pero no podían ejercerlos. Eso es lo que la Convención vino a reparar. El niño no debe ser objeto de compasión. Es sujeto de derecho con autonomía progresiva, hecho que queda bien consagrado en el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación. Con un pequeño problema: no se aplica a la mitad de los niños, niñas y adolescentes que habitan nuestro país, porque no se aplican a los sectores más vulnerables. El quid de la cuestión sigue pasando por ahí: al derecho le sigue faltando el enfoque de clase”, señaló Marisa Graham, defensora de los Niños, Niñas y Adolescentes, quien fue designada en junio por el Congreso Nacional.

 Stella Maris Martínez y Estela de Carlotto
Stella Maris Martínez y Estela de Carlotto

“Yo cuando vivía con mi familia no recibía un buen trato y cuando me vine acá todo me parecía nuevo. En mi casa no me dejaban jugar. Mi viejo me decía no podes jugar, tenés que estudiar. Uno se acostumbra al trato que le dan desde chiquito. Yo entiendo que mi papá haya sido malo conmigo. El no tuvo nunca una figura paterna, mi abuelo era muy malo con él. Supongo que es por eso, es según el trato que te dan desde muy chiquito”, dice uno de los jóvenes en el video de cierre de la jornada.

Quiénes cuentan sus historias son mayores de 18 años que están en hogares. Un joven relata una historia de discriminación: “Un día, en el colegio, un compañero me invitó a merendar. Hubo un momento en el que yo me quedé en el living, la mamá estaba en la cocina y el chico afuera. Y la mamá le dice en voz alta le dice: ´fíjate de que no se robe nada´”.

“La gente que está en situaciones vulnerables, como los chicos de hogares, los chicos que estaban en cárceles, menores que están en institutos, somos los que más sabemos de eso. Y yo creo que la gente de afuera de nuestro entorno tendría que saber también”, dice otra chica.

Y todos piden que sus derechos sean respetados.