El juicio al pasado con categorías del presente es una tendencia de moda. Hace furor un revisionismo políticamente correcto que deriva en el peor pecado en historia: el anacronismo. Fue el tema de la clase dictada por Claudia Peiró, periodista de Infobae, en forma de exposición seguida de debate, por un público que, pese a no ser necesariamente académico, no sólo hizo preguntas sino muchos aportes.

La charla se estructuró en torno a tres episodios o "casos": la revisión de la historia a la luz de la perspectiva de género, el juicio extemporáneo a la conquista española de América y Pío XII, el papa víctima de una de las mayores falsificaciones históricas.

Como se señaló en la clase, este tipo de miradas al pasado tiene también consecuencias en el presente: de hecho, España ha decidido no conmemorar el 500 aniversario de la conquista de Mëxico por Hernán Cortés, pero es también todo el mestizaje étnico y cultural que fundó las actuales naciones hispanoamericanas lo que está en el banquillo. Esto deriva en reivindicaciones presentes que configuran una sociedad de colectivos étnicos que rompe con la integración y el mestizaje que siempre fueron el signo distintivo de las nacionalidades latinoamericanas. 

La misma fragmentación promueve el feminismo a ultranza de hoy. En su lectura del pasado, la mujer no existió en la historia, está invisibilizada, lo cual es falso: todo depende de la época y del lugar y de ningún modo puede explicarse la historia de la humanidad en clave de guerra de sexos o de explotación de un sexo por el otro. Un reduccionismo inconducente que proyecta reclamos en el presente a la vez que oculta otras problemáticas.

Un claro ejemplo de posverdad es el de un Papa, Pío XII, homenajeado por las autoridades judías al final de la guerra por haber salvado miles de vidas, convertido en personajes de un libro y una obra de teatro en el hombre que no hizo lo suficiente para frenar al nazismo; acusación fogoneada por los mismos poderes que, teniendo medios mucho más contundentes que los de la Santa Sede para frenar el genocidio, no intervinieron hasta que sus intereses se vieron amenazados.

Lo grave de estos juicios al pasado es que la mirada "políticamente correcta" se instala progresivamente en las universidades amenazando la libertad de cátedra y la investigación. Por eso es saludable que la Universidad del CEMA (Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina) haya abierto un espacio a este debate en el marco además de un seminario abierto al público que se dicta miércoles de por medio (de 13 a 14:30 hs en su sede de Córdoba 374, en Capital). La entrada es libre y gratuita previa inscripción vía web (www.ucema.edu.ar en la sección seminarios/seminarios de historia).

Este curso marca además una amplitud respecto de la temática principal de la UCEMA, cuya orientación inicial es esencialmente hacia carreras vinculadas a la economía y las finanzas. 

Este seminario, que la institución ha lanzado para difundir temas históricos a la comunidad universitaria y al público en general, lo dirige Alejandro Gómez, doctor en Historia y especializado en Ciencias Políticas y Economía. "La idea -explica Gómez- es siempre difundir una mirada de la historia que resalte los valores de la sociedad libre". 

Las clases las dictan historiadores, economistas y profesionales de la comunicación. Entre los que ya expusieron, se encuentran Gastón Vigo Gasparotti, Silvia Mercado y Ricardo López Gottig. En el futuro lo harán Alejandro Corbacho, Sybyl Rodhes, Juan Bautista Yofre, María Sáenz Quesada y Adrián Pignatelli. 

La próxima clase tendrá lugar el miércoles 31 de julio.

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