El grupo que forma parte de Arte Terapia
El grupo que forma parte de Arte Terapia

"Hace ocho años perdí un hijo en un accidente de auto. Lo ví todo por la televisión. Sólo quería morir. En casa me bajaron las defensas y me pesqué todas las enfermedades. Quería oscuridad".

Quién cuenta esta historia desgarradora es Alejandra, ama de casa del barrio de Barracas que forma parte del grupo de trabajo de Arte Terapia del Hospital Penna. A pesar del dolor en su mirada y distintas internaciones por quiebres emocionales, esta madre sigue tratando de superar lo insuperable: la muerte de un hijo.

"Hubiera preferido morirme yo antes que mi hijo, que tenía toda una vida por delante", confiesa Alejandra, mientras trata de contener el llanto. Nicolás (15 años)  jugaba de 3 en Barracas Central. Ese día viajaba a para ser titular, iba jugar su primer partido.

"La imagen es previa a la palabra", dice Mariela Ballesta, arteterapista, en esta pequeña aula del hospital donde, funciona el grupo de trabajo de Arte Terapia.

A partir de un trazo de acuarela, la lectura de algún pasaje de Gabriel García Márquez o un tango, ellos expresan las emociones que cuestan salir.

En el laberíntico hospital se reúnen entre 20 y 25 pacientes en tratamiento de enfermedades crónicas, neurológicas o en quimioterapia. Pero también personal de la salud coordinado por especialistas. Más que un grupo de trabajo, son una red de contención.

"No es un taller de pintura, ni un centro cultura sino un lugar para tratar  aquello que enferma al cuerpo. Lo que no sale a través de una palabra se expresa en las obras", cuenta Ballesta, que junto al doctor Jorge Deluca, asesor de la dirección  del hospital, impulsó la creación de este espacio hace ya trece años.

En proceso de creación de Abrazo, la obra inspirada por una foto
En proceso de creación de Abrazo, la obra inspirada por una foto

En el 2018, todo lo que habían hecho juntos trascendió las fronteras: en un trabajo colectivo -donde participaron médicos, enfermeros y pacientes- presentaron  en el Carrousel del Louvre el cuadro "Abrazo.

Este año la emoción se repite, expondrán en este espacio internacional.

El tema será el parque otoñal. Llevarán esos colores cálidos hechos en crayones y se sumará el delicado trazo de los niños del sector de pediatría, que pintarán un inmenso cielo. La iniciativa ya tiene nombre: "LlevArte". La presentación oficial tiene fecha para el 26 de agosto.

En acción, parte de la obra que se presentará en París este 2019
En acción, parte de la obra que se presentará en París este 2019

"La gente no te entiende y no te da bolilla. Personalmente me encerré. Estar recluido conlleva muchos complejos", dice Marcelo, que previo a su ACV en 2011 se dedicaba a trabajos de Marroquinería.

"Fui a rehabilitación para poder volver a caminar. No podía ni hablar. No fue nada grato. Surgen muchos miedos ¿Podré seguir haciendo mi vida? En mi caso, me ponía a pensar para qué tanto esfuerzo… Porque ahora son mi vieja y mi hermano los que tienen que mantener a un tipo así, turuleco".

Hace seis años que no se pierda una sesión de Arte Terapia. "Es mi rato de distracción, donde puedo hacer cosas sin que nadie me juzgue. Mi sueño es poder escribir, porque ya no puedo correr o moverme bien", añora.

Marcelo va a las sesiones con su madre, Mabel, de 80 años, que lo acompaña todas las semanas. "Nos cuidamos los unos a otros. No sólo nos dan amor, sino que venimos a darlo", dice ella, que durante en el proceso de internación de su hijo quedó viuda, pero siguió acompañando con la misma fuerza.

Todos  los que llegan a esta sala vienen con historias de superación y un denominador común: las ganas de estar mejor.

"El arte no es inocuo, por eso resalto la importancia de incorporar estos espacios en los centros de salud, porque son parte de la terapia y del bienestar de todos", dice Ballesta.

El grupo no sólo está integrado por pacientes sino también parte del staff del hospital
El grupo no sólo está integrado por pacientes sino también parte del staff del hospital

"Hoy me enfoco en mi familia y en mis compañeros. Empecé a interesarme en el otro", confiesa Marcelo.

"Antes de la terapia no podía ni hablar. Me ayudó el compañerismo. Vengo todas las semanas. Mi mente no está pensando en lo que pasó", resalta Alejandra una de las integrantes más dedicadas.

"Aquí todos encuentran otra manera de llevar lo que es muy difícil de sostener solo, como una enfermedad… El mayor beneficio es que vuelven a sentirse personas. Dejan de ser el cáncer de pulmón, el hígado enfermo, y pasan a tener un nombre propio. Una identidad", concluye con emocion Mariela Ballesta.

Para colaborar con este espacio:

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