Los manifestantes y la policía, frente a frente (Franco Fafasuli)
Los manifestantes y la policía, frente a frente (Franco Fafasuli)

Nuevamente la Avenida 9 de Julio, a la altura de Moreno y en el cruce con Belgrano, se convirtió en escenario de momentos de tensión entre la Policía de la Ciudad e integrantes de organizaciones sociales que protestan frente al Ministerio de Desarrollo Social.

Pasadas las 14 de este martes, los manifestantes se congregaron en el lugar e interrumpieron los carriles de mano al sur, con la consigna de cumplir una "jornada de lucha nacional" y con la intención de montar carpas.

Los efectivos policiales se hicieron presentes en la zona con el fin de garantizar la circulación y el funcionamiento del Metrobus, que estuvo temporalmente bloqueado pero ya fue liberado. Al llegar al lugar, se produjeron algunos empujones con manifestantes que se resistían a ceder su posición.

"Hubo algunas rispidecedes, pero sin llegar a mayores. No hay heridos, tanto civiles como personal policial", comunicaron a Infobae fuentes policiales.

En medio de los reclamos detuvieron a dos personas por atentado y resistencia a la autoridad. "Uno es argentino, mayor de edad, que empujó a un oficial motorizado y le robó el casco", señalaron a este medio.

El otro es un hombre de 36 años en situación de calle, que tiene orden de captura y prohibición de salida del país. Lo arrestaron a pocos metros del foco principal de concentración por golpear con un palo a una de las motos del Grupo de Apoyo Motorizado de la policía porteña.

La movilización, cuyo lema es "El hambre es un crimen", está liderada por Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y la Federación Nacional Territorial (FeNaT).

"Venimos a reclamar lo que necesita la gente. Ha avanzado la situación de desocupación en el país y queremos que nos den respuesta para los nuevos desocupados que quedaron sin sustento para sus familias", explicaron.

Por el momento los carriles mano al sur continúan cortados. Y la posibilidad de acampar sigue latente. "El límite es la negociación, no descartamos la permanencia. Nadie quiere quedarse acá a pasar frío. Queremos que nos llamen a negociar y así después retirarnos a nuestras casas con los problemas de nuestros compañeros resueltos", comunicaron desde las organizaciones sociales.

Los referentes de ambas agrupaciones avisaron además que se sumarán al paro convocado para el martes 30 de abril y que se movilizarán el 9 de mayo contra la reforma del régimen penal juvenil.

Fotos: Franco Fafasuli