La directora del colegio 28 de Andacollo, en la provincia de Neuquén, fue suspendida de su cargo este viernes luego de quedar en el centro de una polémica por haber mandado a sus casas a cuatro niños por no contar con servilletas o botellas de agua en la hora del almuerzo.

El hecho tuvo lugar el pasado viernes pero tomó estado público una semana después. Los chicos, de entre ocho y nueve años, fueron enviados a sus casas antes del horario previsto y sin comer, con notas en sus respectivos cuadernos que explicaban la situación.

"Familia: Hoy Miguel no cumplió con los acuerdos para quedarse en el comedor. Se retira 12:50. Por favor cuidar que traiga servilleta y botella para el agua", dice una de las notas, publicada por uno de los padres en las redes sociales. Sucede que hay un acuerdo entre la escuela y los padres sobre lo que los chicos tienen que llevar al almuerzo.

Pedimos una sanción para la docente por no tener un ápice de sensibilidad frente a nuestros chicos

La decisión generó indignación en los familiares de los alumnos, que se presentaron en el colegio al día siguiente para pedir explicaciones. Si bien la directora se mostró arrepentida de sus acciones, estos decidieron igualmente elevar su reclamo a la Defensoría del Niño.

"Nuestros hijos sufrieron un daño moral y humillante por parte de esta docente, negándoles el alimento", señalaron en una carta enviada al organismo. "Pedimos una sanción para la docente por no tener un ápice de sensibilidad frente a nuestros chicos", dice otro párrafo.

Este viernes, el cuerpo colegiado del Consejo Provincial de Educación de Neuquén actuó en consecuencia y de manera unánime decidió iniciar un sumario a la directora, que fue separada de su cargo mientras la investigación lleva su curso.