El embajador Carlos Sersale (primero, izquierda) fue uno de los protagonistas del homenaje
El embajador Carlos Sersale (primero, izquierda) fue uno de los protagonistas del homenaje

La nación galesa celebra el 1 de marzo el día de su Santo: con narcisos amarillos en sus ojales rememoran a San David, su patrono desde el siglo XII (siglo XI). Y ese día fue el elegido para homenajear a Lewis Jones (1837-1904), quien promovió y lideró la primera migración de colonos galeses a la Patagonia en 1865.

El lugar del homenaje fue Caernarfon, en el noroeste de Gales, sobre la costa que da al Atlántico. Caernarfon es también conocido por albergar el castillo de origen normando del siglo XIII que lleva ese nombre y es el más grande en ese estilo arquitectónico en todo el Reino Unido.

El homenaje consistió en descubrir una placa en el lugar físico del nacimiento de Jones. El Embajador argentino ante el Reino Unido, Carlos Sersale di Cerisano, participo como invitado de la celebración.

Lideraron el evento la intendente Eiriona Hughes, Lord Dafydd Wiggley (asiduo viajante a la Patagonia) y el embajador argentino con sendos discursos. El público, además, se gratificó con la estupenda voz del cantante Jonathan Davies y canciones locales (todas con un contenido muy poético, que miraban al mar y hacia el Sur) y el himno gales, estremecedor cuando se lo escucha. El embajador argentino invitó a participar al embajador (RE) británico de origen gales, John Hugues y a su esposa Lynn. Hugues fue embajador en Argentina (2003-7) y hoy preside en Londres la Cámara Británica- Argentina de Comercio.

Carlos Sersale y la intendenta de Caernarfon, Eiriona Hughes, tras descubrir una placa en homenaje a Lewis
Carlos Sersale y la intendenta de Caernarfon, Eiriona Hughes, tras descubrir una placa en homenaje a Lewis

Cada disertante enfocó en sus discursos la celebración desde distintas perspectivas. La alcaldesa lo hizo desde lo institucional y el significado de que un hijo de Caernarfon haya extendido las raíces galesas a 13.000 kms de distancia. Lord Wigley hizo una larga presentación de la historia de los galeses en la Patagonia y el rol que en ese contexto jugó Jones para el desarrollo de esa región. Además, recordó su convivencia con la población originaria, la llegada del ferrocarril en 1885, la fundación de Trelew (Tre significa pueblo en gales y Lew son las tres primeras letras del nombre del fundador), hoy hermanada con Caernarfon. También destacó la importancia del comercio y, en síntesis todo, lo que hizo para la preservación de la cultura: sus comidas, sus canciones en galés antiguo y la lengua galesa a través del sistema educativo ya desde los niveles de educación primaria.

Trelew, Gaiman, Puerto Madryn y otras partes de la provincia son frecuentadas por centenares de galeses todos los años que tienen familia, que han hecho inversiones en el sector agrícola o que simplemente van a disfrutar de una comunidad que hoy es argentina pero tiene raíces galesas.  Aunque no necesariamente lleven apellidos galeses, los recibe con el afecto y el respeto que merecen.

Por su parte, el embajador argentino no sólo hizo referencia al pasaje de la Constitución que abre las puertas a todos los que quieran habitar en su suelo, sino además a la contribución especifica de las familias galesas, que buscando preservar su estilo de vida, su lenguaje, su religión buscaron nuevos horizontes, con todo el coraje que significa cruzar el Atlántico e instalarse en una geografía nada fácil de domar. Sin embargo, lo hicieron, con esfuerzo, dedicación y sacrificio y sobre todo sin quejarse. Siempre enfrentando las dificultades y resolviéndolas.

La plaza central de Caernarfon, en Gales, donde se llevó a cabo la celebración
La plaza central de Caernarfon, en Gales, donde se llevó a cabo la celebración

Quizás esa fue de la más grandes contribuciones que la inmigración galesa llevó a nuestro país. Lo hicieron preservando su idioma, difundiendo su cultura y sobre todo integrándola a la local que también se enriquecía con la llegada distintas partes del país de inmigraciones europeas. Y esa fue la analogía que el embajador argentino destacó ente San David y Lewis Jones. San David fue hecho santo (siglo VIII) por transmitir enseñanzas que hacían a la convivencia y el respeto en otras partes del mundo diferentes del Gales que lo vio nacer. Lewis Jones hizo lo mismo para su gente que comenzó a viajar hacia la Argentina en 1865 y continúa haciéndolo hasta el día de hoy.

La placa fue descubierta por la alcaldesa y el embajador argentino para luego ir hacia el castillo, recorrer una muestra de trabajos de chicos del colegio primario, participar en un desfile local para finalizar en la plaza central de Caernarfon, escuchando más música, y disfrutando de un día soleado, algo nada común en esa zona. Pero sobre todo, compartiendo la alegría y emociones de quienes ven a la Patagonia en Gales y a Gales en la Patagonia. Un modelo de cooperación internacional que combina a la sociedad civil con el apoyo de políticas públicas.