El 14 de febrero de 1975 un equipo de combate del Ejército Argentino y una columna de guerrilleros del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) se enfrentaron por primera vez en el monte tucumano. Murieron un militar y dos terroristas.

Fue el primer enfrentamiento en el marco del Operativo Independencia, un despliegue militar que buscaba "neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos" en aquella provincia, según el decreto firmado por la presidente María Isabel Martínez de Perón.

El ERP, la organización guerrillera que respondía a Mario Roberto Santucho, pretendía generar una "zona liberada" en Tucumán, para lograr reconocimiento internacional.

Nueve días después del inicio de las operaciones en el monte tucumano tuvo lugar el primer combate en la localidad de Yacuchina. Aquella tarde calurosa y húmeda una unidad del Ejército regresaba de una misión de exploración cuando se encontró con una columna guerrillera.

El Teniente Primero Rodolfo Richter divisó a un guerrillero al frente y se lanzó a perseguirlo. Tras abrir fuego con su fusil fue alcanzado por un disparo de escopeta en la espalda por parte de otro subversivo.

Al ver lo ocurrido, el Teniente Primero Héctor Cáceres se arrojó a ayudar a su compañero en medio de la balacera. Ese acto heroico tuvo un alto precio, un disparo de FAL lo hirió de muerte. Tenía tan solo 29 años.

En honor a este soldado, la localidad de Yacuchina -ubicada a 60 kilómetros de la capital provincial- fue rebautizada como Capitán Cáceres. Allí, este jueves se llevará a cabo una ceremonia de homenaje a los soldados caídos en el Operativo Independencia.

Recordando a su padre fallecido, su hijo, Diego Cáceres, afirmó: "Mi padre, capitán Héctor Cáceres, no sólo falleció cumpliendo una orden del gobierno constitucional (PEN número 261/75), sino que además dio su propia vida al ir en rescate de su compañero, Rodolfo Richter, quien se encontraba gravemente herido en el suelo. Yo tenía tan sólo siete meses cuando esto ocurrió. Nunca llegué a conocer a mi padre en persona. No tengo memorias ni recuerdos de él. No sé y nunca sabré cómo era su voz, su aroma o sus gestos".