El secretario de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, aseguró que gracias a que se actuó con rapidez el brote de hantavirus "está siendo controlado" y adelantó que su cartera y el Instituto Malbrán trabajarán en crear un "plasma para la detección temprana del virus".

Luego de que en los últimos 47 días murieran 14 personas a causa de esta enfermedad (11 en Epuyén, Chubut), el funcionario explicó que existe diferentes cepas del virus: una que afecta a la región norte del país, otra en el centro y una tercera cepa con mayor tasa de mortalidad denominada Andes Sur en la Patagonia.

"El hanta es endémico en la Argentina, hay en promedio más de 100 casos anuales reportados. Es grave, tiene una mortalidad el 20%", continuó Rubinstein.

Y aclaró: "Una cosa es el brote de Epuyén y otra son los casos en Santa Fe o en la provincia de Buenos Aires. Estos últimos casos, que son 9, son por contacto ambiental con el ratón colilargo y ocurren todos los años".

La característica fundamental de la cepa más peligrosa es que se contagia de persona a persona. "El caso del sur recuerda a un brote que hubo en el '96 en El Bolsón, allí fue donde por primera vez se describió las transmisión interhumana. Lo que pensamos es que se ha producido una mutación en el virus que ha modificado las condiciones de transmisión", explicó.

Consultado sobre la gravedad del brote en la mesa de Mirtha Legrand, el secretario de Salud buscó no generar pánico e informó que en el lugar donde se inició el brote en este momento hay 95 personas en aislamiento para evitar que se extienda el contagio. "Los últimos casos positivos estaban todos en aislamiento, por lo cual tenemos certeza de que no contagiaron a nadie", agregó.