Los cambios culturales llevan tiempo. Y es por eso que la ayuda de las instituciones públicas resulta muy importante para terminar de arraigar las nuevas ideas y visiones en el conjunto de la sociedad.

Allá por julio de 2003, hace 16 años, se llevó a cabo la primera Unión Civil en la ciudad de Buenos Aires. Se trató del primer reconocimiento a parejas del mismo sexo en todo Latinoamérica. La unión civil garantizaba algunos de los derechos de un matrimonio, como incorporarse a la obra social, pero no incluía otros como la adopción o la herencia. La Ley 1004 había sido aprobada por la Legislatura en diciembre de 2002 y fue el primer antecedente de lo que una década más tarde sería el Matrimonio Igualitario, sancionado en julio de 2010.

Ambas normas establecían en su redacción un cambio fundamental: ya no se hablaba de esposo y esposa, tampoco el o la cónyuge, sino de los contrayentes, en modo genérico. Por eso, resulta llamativo que tanto años después aún no se hayan actualizado completamente los formularios en el ámbito porteño.

Para casarse, cualquier pareja debe comenzar los trámites presentando una serie de formularios que se descargan en el sitio web del gobierno porteño, el mismo donde se sacan los turnos para el Registro Civil. Allí encontrarán la ficha del Certificado Prenupcial, la Solicitud de Matrimonio y el Informe Estadístico.

Si bien los primeros dos utilizan correctamente los términos genéricos (contrayente 1 y 2) , en el último se deben consignar los datos "del contrayente" y "de la contrayente", en alusión al tipo mayoritario de pareja heterosexual. Esta situación lleva a que en la práctica, cuando se trata de dos hombres o dos mujeres, se solucione el error con tachaduras o enmiendas provisorias.

Ante la consulta de Infobae, la secretaria general de la Federación Argentina LGBT, María Rachid, aseguró que le sorprende que "a esta altura del partido el Registro Civil de la ciudad de Buenos Aires tenga formularios discriminatorios en su página web, asumiendo que todas las parejas que se casan son heterosexuales".

En ese sentido, desde el instituto contra la discriminación de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, que tiene a cargo la Defensoría LGBT, inmediatamente transmitieron el reclamo a los funcionarios del Registro Civil.

Por su parte, el director general del Registro, Mariano Cordeiro, también aseguró que la desactualización de los formularios le "llama mucho la atención" y reconoció que "así están mal". De hecho, se comprometió a que el error estaría subsanado "a más tardar el próximo miércoles".

Según los especialistas en cuestiones de género, la utilización de un lenguaje neutro contribuye a superar la "heteronormatividad basada en modelos hegemónicos de familia". Por eso no es la primera vez que desde los colectivos LGTB reclaman la modernización de las prácticas burocráticas del Estado.