El miércoles, el Ministerio de Defensa informó que la Fuerza Aérea había interceptado a un avión que ingresó de forma ilegal al espacio aéreo argentino por lo que fue obligado a regresar a su lugar de origen por pilotos de esa rama de las fuerzas armadas.

El procedimiento fue llevado adelante por la Fuerza Aérea en el marco del sistema de defensa aeroespacial nacional y "se enmarcó en la Operación Frontera, que se desarrolla a través del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, de acuerdo a lo dispuesto por el decreto N°1054/2018 del Poder Ejecutivo Nacional, en referencia a la protección del aeroespacio soberano".

Durante el procedimiento, uno de los pilotos de la Fuerza Aérea se dirigió al avión interceptado, un Cessna 210: "Aeronave interceptada, su vuelo constituye una amenaza para la defensa nacional y ha sido declarado hostil. Este es un disparo de advertencia, coloque rumbo norte".

En un comunicado, Defensa agregó que "cuando los efectivos de la FAA aplicaron el protocolo estipulado ante este tipo de casos, el piloto intentó evadir a los aviones argentinos y, al ver frustrado su accionar, regresó a su lugar de origen mientras era seguido hasta el cruce del límite internacional".

La misiva difundida por la cartera que conduce Oscar Aguad además informó que la aeronave interceptada ingresó al país de manera irregular, ya que no contaba con la autorización expedida por el organismo competente y, además, tenía una matrícula no vigente.

El comunicado no indica de dónde procedía la aeronave, ni por dónde volvió a salir del país, ni sus características, lo cual posibilitaría al menos establecer qué tipo de elementos podría transportar. Por último, aclaró que "la información relacionada con este episodio fue puesta a disposición de las autoridades correspondientes".

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