Johanna (24) llega todos los días de trabajar cerca de las seis de la tarde a su casa en el barrio porteño de Palermo y saca a pasear por el barrio a su mascota con collar y correa, como tantos dueños de perros. Pero Coco es un gato.

Un gato que sale todos los días a la calle junto a su dueña y no puede esquivar ser el centro de todas las miradas. Coco es de la raza Bengala o Bengalí, un híbrido creado en 1963 en Estados Unidos por la genetista Jean Mill, cuando cruzó un gato manso y un gato salvaje de Asia. A Argentina llegaron en los años 90 y son escasos y costosos, por lo que no es frecuente verlos.

Johanna cumple años en junio, pero en febrero de 2017 su abuelo trajo a Coco desde Bahía Blanca y se lo dio como regalo adelantado cuando ella logró convencer a Sergio, su papá, de que tuvieran un animal en la casa.

Apenas unos meses después, Coco se convirtió en una mascota celebridad en Instagram y en su cuenta @cocobengala cosecha cientos de seguidores y "me gusta".

"El gato tiene muchos likes en las fotos, no me preguntes por qué", dijo su dueña a Infobae, que trabaja en una empresa de marketing digital y sube las fotos que le toma a Coco su papá, que es fotógrafo.

"Al principio no le gustaba ni el collar ni la correa, pero después se adaptó. Yo lo llevaba siempre a upa a la veterinaria cuando todavía no tenía las vacunas para que conociera el ruido de la calle, los autos, todo el quilombo que hay en Palermo", aseguró.

"Al principio obviamente estaba asustado, pero al sacarlo tanto, cuando le dimos la tercera vacuna y lo apoyamos en el piso fue un camino de ida. Ama estar en la calle, se pone en la puerta de casa y busca la correa cuando me ve llegar y sabe que le toca".

"Es un gato que tiene que descargar energía, de repente empieza a correr como un loco adentro de mi casa", cuenta Johanna. "No es un gato que llegás y lo encontrás durmiendo. Me recomendaron que lo pasee y que lo bañe, y cuando lo paseo obviamente se ensucia. El agua no le encanta pero se deja".

Sin embargo, Johanna cuenta que por su aspecto atigrado tan peculiar hubo quienes desconfiaron de que se tratara de un animal doméstico y que incluso quisieron denunciarla. Pero que ahora los vecinos ya se acostumbraron a su presencia.

Para su dueña, ahora Coco está "en modo estrella" y dice que aunque se deja sacar fotos y acariciar, no todos los perros ni todos los humanos tienen ese privilegio.

"Los perros generalmente le tienen miedo a él pero algunos se le acercan y con algunos humanos pasa lo mismo. Será su instinto felino, no lo sé", dijo Johanna. Como si supiera de su fama en ascenso, Coco vive cada vez más como una celebridad. 

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