(Fotos: municipio de Sáenz Peña)
(Fotos: municipio de Sáenz Peña)

Antes de fin de año se liberarán 230 animales de distintas especies en uno de los complejos ecológicos más grandes de la Argentina, ubicado en la provincia del Chaco. Se trata de ejemplares que sufrieron accidentes o fueron rescatados de capturas ilegales.

Se trata del Complejo Ecológico Municipal de la ciudad de Sáenz Peña, que se posiciona a nivel mundial como uno de los más destacados por la actividad de suelta de animales. De hecho, en 2018 fueron liberados alrededor de mil ejemplares de diversas especies y desde su creación ya son 26.000 los animales que fueron devueltos a la naturaleza.

Todos ellos fueron rescatados de la cacería ilegal, de accidentes en rutas y de fenónemos naturales. El paso final, la liberación de los animales, demanda sus correspondientes preparaciones en el Centro de Recuperación. Esta etapa puede llevar varias semanas, ya que allí se ocupan de adaptar al animal para su traslado y prepararlo para su subsistencia en la naturaleza.

Además, el secretario de Gobierno de Sáenz Peña, Bruno Cipolini, destacó que dentro del complejo "nacieron ejemplares gracias a proyectos que promueven el manejo y reproducción de especies autóctonas".

El funcionario anticipó que, en coincidencia con Navidad, se cerrará el año "con la suelta de 230 animales más, sumando más de mil en lo que va de 2018". "Es el complejo ecológico municipal más grande de la Argentina en cuanto a espacios naturales para albergar animales", celebró.

Árbol de Navidad y Pesebre con material reciclado

Sáenz Peña se muestra al resto del país como "Ciudad Verde", al punto que ese es su slogan en todas sus campañas de comunicación. Las sueltas de animales en el complejo municipal es solo una de las actividades que buscan construir esa identidad de "la ciudad que crece desde el centro del Chaco", dice el secretario de Gobierno.

En este marco, otro clásico de Sáenz Peña es la presentación del "arbolito de navidad reciclado", elaborado con "20.000 botellas plásticas, obtenidas gracias al programa de recolección diferenciada de residuos que es un ejemplo de la colaboración de los vecinos en el camino hacia una ciudad más verde", detalló el funcionario. Este año, gracias a este plan se sumó la presentación de un pesebre, también elaborado con material reciclable.

De pilas a cordones de hormigón

Finalmente, Bruno Cipolini adelantó que durante 2019 seguirá adelante otra práctica que ya se instaló entre los ciudadanos de Sáenz Peña: el reciclaje de pilas para prevenir sus efectos contaminantes para las napas y el agua. ¿En qué se tranforman esas pilas? En cordones de hormigón. De nuevo, la colaboración de los habitantes y turistas es clave. Existen 192 centros de acopio ubicados en comercios en donde venden pilas y en instituciones educativas de la ciudad para depositar las pilas una vez que termina su vida útil.