El grupo Actrices Argentinas en el escenario del Multiteatro
El grupo Actrices Argentinas en el escenario del Multiteatro

Hablamos porque no queremos callarnos más. Porque no hablar da lugar a la impunidad del que no respetó ni registró tu ser. Porque los hechos más hostiles y aberrantes suceden sin testigos y por eso siguen sucediendo.

Hablamos, denunciamos, lloramos, gritamos , para que no haya lugar al abuso nunca mas. Para que ninguna persona sea sometida a pasar por algo tan desagradable y traumático.

Porque queremos poner fin a la conspiración del silencio, como dijo la actriz Lupita Nyongö.

Hacer una denuncia como la que expuso nuestra compañera se hace cuando una puede, no cuando uno quiere y trae consigo años de malos pensamientos, de culpa equivocada con una misma, de vergüenza, de miedos cuando sólo se es una víctima.

Por eso estamos juntas, dándole apoyo, en este caso a Thelma, que es muy valiente y se animó a poner afuera lo que tanto tiempo soportó y quiere sanar para salir de la pesadilla y el ultraje que sufrió siendo una menor de edad.

En nuestro trabajo si una habla sabe que se va a tener que someterse a contraofensivas de todo tipo que se convierten un nuevo acoso. Estamos juntas y animándonos a hablar cada vez más. Esto se va a terminar. Cada día es más potente la fuerza de las mujeres,  ya no nos van a callar.

Es cierto que gracias a nuestra profesión, al ser pública y tener presencia en los medios, podemos dar mayor notoriedad. Pero sabemos que también es el grito de otras mujeres, de todas las mujeres de diferentes condiciones y de diferentes ámbitos.

Es una nueva época; una se animó y a partir de ella se animaron muchas después de muchos años de silencios.

Se respira hermandad y apoyo, dos cuestiones fundamentales para terminar con el monstruo deforme del abuso, palabra horrible, si las hay. Para terminar con estos impunes, que creen tener el poder, sobre nuestros cuerpos.

En nuestro trabajo, en el que estamos totalmente expuestas y con nuestras emociones al servicio de lo que estamos contando, todos sabemos cuáles son los límites. Pasarlos es creer que tenés derechos sobre la humanidad de tu compañera y al mismo tiempo saber que no estás haciendo lo correcto.

Hoy salimos a apoyar a una valiente compañera que se animó a hablar y estamos todas con ella, para que no sufra otro abuso como puede ser el que no le crean, o que la ofendan y profundicen más su dolor e impotencia distorsionando sus palabras.

Tengo la certeza de que este tipo de acciones servirán para construir un mundo más igualitario donde no haya más lugar para el goce de estos enfermos desagradables que disfrutan sometiendo a otro como buenos cobardes.

Nos merecemos un mundo mejor. Vamos a lograrlo.