El viernes 23 de noviembre, el joven T. y su padrino volaron desde la ciudad de Neuquén para presenciar la segunda final entre River y Boca en el estadio Monumental. Los padres del joven ya habían pagado 50 mil pesos por dos plateas en el oscuro mundo de la reventa. Lo llamativo del caso, revelado ayer por Infobae, es que le hicieron una transferencia bancaria a un efectivo de la Policía de la Ciudad, que decía tener trato preferencial con los jugadores de Boca Juniors. El Ministerio de Seguridad de la Ciudad ya inició un sumario interno para determinar su responsabilidad.

El efectivo implicado es Pablo J. Bordon Almirón, un ex integrante de la Policía Federal que ahora cumple funciones en la Comuna 4, según pudo comprobar este medio en fuentes oficiales.

La negociación comenzó varios días antes del partido. El 16 de noviembre a las 13:30, los padres del joven transfirieron 50 mil pesos (25 mil por cada platea) a una cuenta del Banco Ciudad a nombre del policía. Y acordaron la entrega de los tickets a un conocido de la familia, cerca de un shopping de la ciudad de Buenos Aires.

En los audios a los que tuvo acceso Infobae, se escucha la voz del policía en los minutos previos a ese encuentro. "Hola Braian, ¿cómo te va? Te habla Pablo, de parte de los chicos de Neuquén. Escuchame, me dieron tu número por el tema de la entrega de la entrada", dice el policía.

Segundos después, se muestra preocupado por la presencia de otros policías: "Escuchame negro, mi auto está estacionado justo en la boca del subte, viste, enfrente de la Shell. Bájate, veni que te doy la entrada por la ventanilla porque justo hay una banda de polis por acá".

La participación de un policía en el negocio de la reventa encendió todas las alarmas. La Justicia porteña investiga, en varios expedientes, la reventa para la Superfinal, pero no tenía ninguna pista sobre una conexión policial, pudo saber Infobae.

 

El fiscal Norberto Brotto investiga una posible vinculación entre barras y dirigentes. De hecho, en la casa del jefe de la barra de River Héctor "Caverna" Godoy se secuestraron $3.660.000, 133 mil dólares y 293 entradas. El barra mandó a decir que el dinero "era de un amigo que había hecho una operación inmobiliaria". Nadie se lo creyó. Y lo más llamativo es que hasta ayer nadie fue e reclamar el dinero. 

La Justicia sospecha que muchos de los tickets secuestrados a Godoy, habilitados para ingresar al estadio, provenían de un sistema paralelo de provisión de entradas. Por eso analiza la responsabilidad de la dirigencia de River. Pero ahora las sospechas también podrían recaer en la Bombonera.

¿De dónde salieron las entradas que vendió el policía a 50 mil pesos? "El me decía que entraba al vestuario de Boca y estaba con los jugadores", contó ayer Marcela Godoy, la mamá del joven T.

El caso trascendió porque se trató de una estafa. Cuando el adolescente, fanático de River, y su padrino llegaron a la puerta del Monumental los pararon en el molinete y les dijeron que las entradas eran 'truchas'.

El padrino del chico llamó al vendedor, que se mostró sorprendido y pidió que le pasaran el teléfono a quien estuviera "a cargo". Tomó el teléfono una mujer policía y se le escuchó decir: "No, cómo me pedís eso, no se puede".

Bordon Almirón, el policía que vendió las entradas, les pidió tiempo para solucionar el problema. Justo en ese momento empezaron a recibir los efectos de los gases lacrimógenos. El padrino tomó al chico de la mano y se fueron corriendo.

A partir de ese día, los padres del joven intentaron, sin éxito, recuperar el dinero. El policía llegó a prometer que iba a sacar un crédito para reponer el dinero. Ayer, finalmente decidieron hacer la denuncia en la ciudad de Neuquén.