La imagen del Porsche estacionado en la esquina y coronado con una pila de basura (Twitter: @TransitoTwiit)
La imagen del Porsche estacionado en la esquina y coronado con una pila de basura (Twitter: @TransitoTwiit)

Un episodio ocurrido en una esquina del barrio porteño de Caballito repercutió fuertemente en las redes sociales. Un hombre cometió una infracción al estacionar su vehículo sobre la senda peatonal obstaculizando una rampa de discapacitados sin obedecer a las reglamentaciones y ordenanzas que prohíben tales conductas. Un vecino hizo efectivo su descontento y visibilizó, aún más, la violación de la ley de tránsito.

Ocurrió en la intersección entre Juan Bautista Alberdi y Viel durante la jornada del domingo, en plenas celebraciones del Día de la Madre. El conductor dejó mal estacionado su valioso Porsche Boxster S descapotable de color negro sobre la mano izquierda de la calle Viel, y alguien le arrojó basura sobre toda la carrocería del deportivo.

El conductor del deportivo lo estacionó en la esquina de la avenida Juan Bautista Alberdi y Viel en el barrio porteño de Caballito (Twitter: @TransitoTwiit)
El conductor del deportivo lo estacionó en la esquina de la avenida Juan Bautista Alberdi y Viel en el barrio porteño de Caballito (Twitter: @TransitoTwiit)

Le vació una bolsa llena de basura y se la esparció por el capot, el techo y en la parte posterior donde se posa el motor de un modelo ligero (pesa apenas por encima de los 1.400 kilos) y ágil (su propulsor de 3,2 litros de cilindrada de seis cilindros en disposición bóxer entrega 280 CV de potencia). De acuerdo a su patente, la unidad sería de 2004 y su precio rondaría los 60 mil dólares.

Las personas que pasaban por allí convirtieron el repudio del vecino en un contenido viral. Las fotos del Porsche en infracción lleno de basura comenzaron a circular rápidamente por las redes sociales. Hasta que el conductor regresó al vehículo y se enteró de lo ocurrido. El usuario @calonso73 filmó la situación y la cuenta @solotransito la publicó: entre las risas de los vecinos, se distingue primero la incredulidad del dueño, que tarda algunos segundos en ingresar al vehículo, y después cómo activa el parabrisas para liberar su visión y se va del lugar.

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