El macrismo volverá a insistir con la prohibición de la actividad de los trapitos o cuidacoches y de los limpiavidrios. La iniciativa, que se dará en un debate legislativo más amplio, el de los Códigos Contravencional y Procesal Penal, vuelve a generar polémica. En esta ocasión el bloque oficialista cuenta con 34 votos propios; en los anteriores intentos nunca consiguió juntar los 31 votos necesarios para cambiar la normativa.

"Elevado a la Legislatura por el Poder Ejecutivo, se propone una reforma del Código Contravencional apuntado a una política pública que viene realizando el gobierno, que está vinculada con el género: ese el espíritu de la ley. Trabajar en la igualdad del mismo, es el camino que hay que propiciar; el contexto para que las mujeres se sientan más seguras cuando caminan por la calle ya que son ellas las que más sufren de diferentes formas de acoso y de violencia", indicó a Infobae Daniel Presti (Vamos Juntos), presidente de la Comisión de Justicia de la Legislatura porteña.

El cambio en la figura que ya castiga el accionar de los trapitos radica en el verbo "exigir": el Código actual sanciona sólo a quienes exigen una retribución por el cuidado del vehículo en la vía pública sin autorización.

Esto presenta un problema, en especial para los fiscales que tienen que acusar: hay que probar que el cuidacoches realmente demandó el dinero y no que pidió una propina. Para eso es necesario que la víctima presente la denuncia y reunir otros elementos como declaraciones de testigos o videos, la mayoría de las causas termina en nada. A partir del cambio en la ley, el sólo hecho de "ofrecer" el cuidado del auto será suficiente para una sanción. De hecho, la Policía podrá labrar actas si encuentra in fraganti a los trapitos en la calles.

La figura de los limpiavidrios ni siquiera existe en el Código. El proyecto busca incorporarlos, también para prohibirlos. Los únicos que podrán ejercer la actividad son aquellos que trabajan en lavaderos o estacionamientos. La propuesta duplica la pena si el ofrecimiento es hacia una mujer. "La intimidación hacia la mujer es diferente y es en ese marco que pensamos este proyecto", agregó el legislador.

El Código actual fija sanciones de entre uno y dos días de trabajo de utilidad pública o multas de $200 a $400 para quien exija retribución por el estacionamiento o cuidado de vehículos en la vía pública sin autorización legal. El proyecto de su modificación incluye, además de las opciones de penas, la de arresto de uno a cinco días. Y duplica las penas si la actividad es realizada en un radio de hasta 30 cuadras de un espectáculo masivo o un estadio. "Todo esto está todavía en discusión. Cuando pasen todos los actores por la comisión, el proyecto recién irá al recinto", indicó Presti.

Entre las modificaciones planteadas también está la de duplicar las penas cuando las víctimas de acoso sexual sean mujeres o niños, o cuando los agresores sean dos o más personas. Y se introduce la figura del ciberacoso, dentro de la cual se enmarca la difusión online de imágenes o grabaciones íntimas sin consentimiento de todos los involucrados. El proyecto plantea agravar las sanciones previstas por hostigamiento cuando este sea llevado adelante por medios digitales, el grooming.

A estos cambios se suma la figura de ruidos molestos, que también cambiará y excluirá a los artistas callejeros, pero la polémica radica en que las modificaciones no llegan solas al Código Contravencional. El oficialismo quiere incluir la reforma de la ley de procedimiento contravencional con la incorporación de la denuncia anónima y la facultad de la detención sin aviso previo.

En ese sentido, el Defensor General de la Ciudad, Horacio Corti, advirtió que los proyectos para modificar ambos códigos, "vulneran derechos y garantías". En los oficios presentados ante la Legislatura señaló que muchas de las modificaciones son "regresivas para el pleno ejercicio de los derechos de las personas, ya que resultan contrarias a la Constitución de la Ciudad, la Constitución Nacional y las declaraciones y tratados de derechos humanos y atentan contra el principio constitucional de defensa en juicio".

Según planteó el defensor general, con la reforma propuesta la única manera de hacer cesar una contravención sería la detención, aun si existieran para ello medidas menos gravosas. Así, afirmó que "se reinstalan mecanismos autónomos de control social en manos de la Policía", tales como los que existían en la época de los edictos policiales.

Respecto a los cambios en el artículo 18 de esta ley, que habilitaría la denuncia anónima, Corti sostuvo que "parece estar destinada a brindar mayor margen a la Policía para iniciar procedimientos contravencionales" y recordó que si lo que se pretende es resguardar la identidad de una víctima, hay otros mecanismos para ello.

A eso se suma que la reforma también conlleva "graves restricciones a la libertad personal, además de limitar, injustificadamente, el derecho a la asistencia y la defensa en juicio". Actualmente todo imputado tiene derecho a ser asistido desde el primer instante en que es detenido, pero la nueva redacción permitiría a las fuerzas de seguridad diferir, de forma arbitraria en el tiempo, el derecho de ser asistido por un/a defensor/a, desde ese primer momento.

En cuanto a las modificaciones al Código Contravencional, destacó que llevarían a la "criminalización de colectivos y comunidades en situación de clara vulnerabilidad" y permitirían "la detención de prácticamente cualquier acción realizada en el espacio público". En ese marco, hizo hincapié en que se pretende incorporar el arresto en figuras que ya existen (como el acoso sexual callejero o el caso de los cuidacoches) y en nuevos tipos contravencionales (como limpiar vidrios o fijar carteles en la vía pública), y manifestó su preocupación en aquellos casos en los que acción sancionada es un medio de vida.

Presti sostuvo que se están escuchando todas las posiciones y falta el debate legislativo. Según pudo averiguar Infobae esto comenzaría, aproximadamente, en un mes.

Multas más caras
Mientras tanto, esta semana se votará la actualización de los montos de las multas, algunas de las cuales rigen desde 2004. Se utilizará la Unidad Fija (UF equivalente a medio litro de nafta premium). La única que aumentará es la de la acoholemia, por la que hoy se paga menos que por mal estacionamiento. Así quedarán: alcoholemia, hoy entre 200 y 2000 pesos, pasará a costar entre 150 y 1000 UF (a valores de hoy serían entre $2.700 y $17.800).

Por ensuciar bienes hoy se paga una multa de entre 200 y 300 pesos; pasa a costar entre 28 y 423 UF ($499,8 y $7550, respectivamente). Por hostigamiento hoy se paga entre $1000 y $2000; pasa a 280 y 560 UF o $5.000 y $10.000 (cuando es por medio digital).

La reventa de entradas pasa de una multa de entre $2.000 y $4.709 a costar entre 1681 y 3957 UF (entre $30.000 y $70.640, a valor de hoy). Los montos los determina el juez de faltas.