Miles de personas hicieron largas colas para visitar el Palacio Ortiz Basualdo (Fotos: Nicolás Stulberg)
Miles de personas hicieron largas colas para visitar el Palacio Ortiz Basualdo (Fotos: Nicolás Stulberg)

Las influencias escandinavas, los motivos chinescos, el gusto inglés, los vestidos majestuosos, las vistas a las avenidas, la chimenea de mármol, la pintura alegórica ampliada del cuadro "Le triomphe de Flore" que figura en las colecciones del Museo del Louvre, el jardín de invierno, la sala de música o el salón de baile, la puerta secreta para la servidumbre en la sala de billar, el eclecticismo típico del Palacio Ortiz Basualdo.

La embajada de Francia en Argentina abrió sus puertas al público: más de cinco mil visitantes conocieron los misterios y secretos de un edificio distinguido.

El gran hall circular del primer piso, escoltado por obras de arte representativas de los años 1960 a 1990 y de los movimientos parisinos de la “abstracción lírica” y de la “abstracción geométrica”
El gran hall circular del primer piso, escoltado por obras de arte representativas de los años 1960 a 1990 y de los movimientos parisinos de la “abstracción lírica” y de la “abstracción geométrica”

La iniciativa cultural bautizada Buenos Aires celebra Francia convocó una multitud que se tradujo en cuatro cuadras de cola y demoras de hasta tres horas para ingresar al palacio. Un equipo de guías turísticas de la ciudad recorría las instalaciones de la embajada con un grupo de entusiastas vecinos y fotógrafos amateurs, porque no hubo instantes en el que al menos una persona no estuviera pensando qué otra imagen retratar.

Las fotos con los celulares, testigos del recorrido por el Palacio Ortiz Basualdo
Las fotos con los celulares, testigos del recorrido por el Palacio Ortiz Basualdo

El paseo, ordenado y meticuloso, comenzó en el porche circular del hall de entrada adornado por las banderas argentinas, francesas y de la Unión Europea a la vera de la escalera de honor que conducía a los salones del primer piso. Entre obras de arte, restauraciones que modernizaban el clasicismo predominante, del lugar que nadie adivinó que era un jardín de invierno al comedor donde se exponía también la obra del artista camerunés Lamyne M. denominada "Los grandes vestidos reales", tal vez el principal foco de las fotos.

Niños, adultos y mayores: durante el sábado y el domingo más de cinco personas recorrieron la embajada de Francia
Niños, adultos y mayores: durante el sábado y el domingo más de cinco personas recorrieron la embajada de Francia

La sala de música, debajo de la cúpula revestida de pizarra, develó las inspiraciones chinas coronadas en oro del contorno de los marcos de las paredes. Era la antesala de la monumental sala de baile o "salón dorado" que vestía la calidad de los artesanos parisinos y las figuras mitológicas del techo. La visita concluía con el salón fumador que actualmente funciona como sala de reunión, la biblioteca que mezcla el estilo gótico inglés, el renacimiento y muebles decorados en el art-decó parisino.

Un visitante mira el techo de la magnífica sala de baile, donde se ubica el panel central adornado por “Le Triomphe de Flore”, una pintura firmada por Antoine-Francois Callet, retratista de Louis XVI
Un visitante mira el techo de la magnífica sala de baile, donde se ubica el panel central adornado por “Le Triomphe de Flore”, una pintura firmada por Antoine-Francois Callet, retratista de Louis XVI

"Unas de las ideas era mostrar un pedazo de Francia, que a su vez es un patrimonio que pertenece a los argentinos. Esta es su casa también. Por eso abrimos la embajada", celebró Carolina Coll, agregada cultural en la embajada de Francia en Argentina.

"Somos vecinos y teníamos curiosidad por ver la embajada por dentro -dice Carla-. La veíamos siempre por fuera y nos llamaba la atención -agrega Matías, su pareja-. Al estar en una avenida tan importante de la ciudad es como si fuera patrimonio de la ciudad también", concluyó Carla.

En el comedor, uno de los vestidos del artista camerunés Lamyne M. con un color que hace referencia a su costado ambientalista
En el comedor, uno de los vestidos del artista camerunés Lamyne M. con un color que hace referencia a su costado ambientalista

"Siempre me encantaron los palacios. Es curioso pensar que en semejante lugar vivían apenas cinco personas. Siempre quise entrar y ahora que estoy adentro, estoy muy contenta. Es muy interesante la iniciativa por el costado arquitectónico y cultural", agradeció Elina, que vino acompañada de su amiga arquitecta. "Los visitantes se van muy contentos porque descubren un lugar muy lindo. Es una apertura sobre la historia del arte, de la arquitectura, de la historia. La gente se va muy satisfecha", subrayó la agregada cultural.

La multitud y la vista hacia la avenida Alvear desde unas de las ventanas de los salones del primer piso
La multitud y la vista hacia la avenida Alvear desde unas de las ventanas de los salones del primer piso

En las inmediaciones del palacio, se vivía la más fiel tradición francesa. La apertura de la Embajada coincidió con las Jornadas Europeas del Patrimonio, un evento dedicado a fomentar la concientización patrimonial que comenzó en Francia y se ramificó a todo el continente, y con la décima edición de la Semana Francesa en Buenos Aires "Viví Francia". El cese de las lluvias permitió que se abriera la feria de cocina francesa "Le Marché", donde miles de personas pudieron consumir la comida gastronómica francesa inscripta en 2010 en el patrimonio inmaterial de la humanidad de la Unesco.

La feria de cocina francesa copó parte de la plazoleta Carlos Pellegrini del barrio porteño de Retiro
La feria de cocina francesa copó parte de la plazoleta Carlos Pellegrini del barrio porteño de Retiro

Algo de lo que pasaba dentro y fuera de la embajada, lo definió Carolina Coll, la agregada cultural: "Francia es una referencia en áreas culturales y artísticas para los argentinos. Y los franceses también están enamorados de la movida argentina. Consideramos a Buenos Aires como una capital mundial de primer plano en el marco de la cultura. Los vínculos entre los países son muy dinámicos, muy ricos. Es una historia de amor. Entre los franceses y argentinos pasa algo más que no se puede explicar".

(Nicolás Stulberg)
(Nicolás Stulberg)

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