"Jano tenía tres años, mañana cumplía cuatro", dice José, el padre de uno de los nenes que falleció en los últimos días a causa de una "enfermedad invasiva" producida por el streptococcus pyogenes –o estreptococo-, una bacteria vinculada a la faringitis y lesiones en la piel y por la cual el Gobierno de la Ciudad emitió una alerta epidemiológica.

Además de Jano, falleció otro chico de siete, según precisó Eduardo López, vocero del ministro de Salud porteño y jefe del Departamento de Medicina General del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, al que se sumó la muerte de otra nena de seis en Posadas y otra en Rosario, de la misma edad.

"El jueves lo retiramos del jardín y lo llevamos a la salita. Nos mandaron a hacer unas placas y nos dijeron que era una gripe normal", contó José en diálogo con Crónica. "Dejamos que pase el fin de semana, el hermanito estaba igual y se recuperó. El lunes lo llevamos al Garrahan, nos mandaron a hacer otra placa y otra vez nos dijeron que no tenía nada que era una gripe nada más".

"Al otro día fuimos al Penna y nos dicen que el pulmón estaba todo tomado con pus entonces", continuó. "¿Cómo en el Garrahan no vieron eso? De un día para otro no se llena el pulmón de pus. Pasa que ya era tarde. Para mí la doctora se quería ir a su casa y, bueno, viste cómo son".

"No me lo atendieron a tiempo", se lamenta. "Nos mandaron de una salita de nuestro barrio con una orden de hisopado, fuimos al Hospital Penna para que lo hagan y no lo hicieron, dijeron que no era necesario, que sólo era neumonía y que le tenían que traer del pulmón la pus pero que ellos no tenían la tecnología para hacerlo".

"Dejaron pasar toda la noche, dejaron que la enfermedad se lo consumiera todo y a la mañana tenía bajo el pulso. Ahí le hicieron la extracción en el Penna, sin autorización de la madre, habiéndonos advertido antes que no podían tocarlo sin autorización", continuó.  "Le agarró un paro cardíaco a mi nene y ahí se dieron cuenta de lo que tenía pero ya era tarde".

"Lo pusieron en coma por el tema del dolor porque él gritaba cuando le hicieron eso y dijeron que cuando se estabilice un poco lo iban a trasladar de urgencia. Pero en el transcurso la máquina que no se qué mide no andaba. Nos decían que el tiempo era vital y mi nene estaba ahí todo pelado, todo cableado", dijo, desesperado José. "Siento que no están preparados. Yo quiero que esa gente no trabaje. Discúlpenme por sus familias pero la gente esa no está preparada para trabajar".

"No hay consuelo. Sólo queremos justicia y que nos ayuden. Estoy hablando porque quiero que me ayuden a hacer justicia. Que se cancelen las clases, que tomen esto con seriedad porque es en días, es de la noche a la mañana. Si ni los médicos se dieron cuenta es porque esto es algo muy grave. ¿En quién confías?", cerró.

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